C u c a l ó n

(El entorno y su pasado histórico)

 

 

Sitios de interés: la Sierra, fuente del Cañizar, el Cañuelo, la Balsa, la Torre...
La Balsa 

El entorno y su pasado histórico

1 - Situación...

2 - Historia hasta s. XVI

3 - Historia s. XVII al XX

4 - Historia del territorio - Daroca

La Balsa y la Torre: otra perspectiva

1 - Situación, entorno y generalidades

Este término municipal está ubicado en los límites entre las provincias de Teruel y Zaragoza. Para llegar actualmente basta tomar la autovía A-23 y salir por cualquiera de los cuatro enlaces: Villadoz, Romanos, Lechón o Ferreruela de Huerva. La más próxima y más cómoda es esta última, aunque es la de más kilómetros si se viene de Zaragoza. Si la valoración la efectuamos en tiempo, es el mismo aproximado por cualquiera de ellas.

            

Con el título de "La desconocida sierra de Cucalón", José Antonio Domínguez decía que "La sierra de Cucalón es como una isla húmeda entre la estepa y el páramo áridos. Ello le hace conservar una muestra de los bosques que en épocas lejanas cubrían la península ibérica. La situación del bosque autóctono de la sierra de Cucalón no puede ser hoy más lamentable" (Heraldo de Aragón, 1º de octubre de 1989).

 

En la misma página, y en otro artículo titulado "Un valioso enclave botánico amenazado por la erosión", Chabier de Jaime refería "uno de los más desconocidos rincones de Aragón es la sierra de Cucalón. Enclavada entre el Jiloca, los campos de Cariñena-Belchite y la cuenca minera, origen de los ríos Huerva y Aguas, presenta unas comunidades vegetales de excepcional interés botánico".

 

Un excelente artículo del profesor Alberto Cañada Juste, aparecido en Xiloca - Revista del Centro de Estudios del Jiloca (núm. 21, pág. 35 a 39, 1998), se ajusta totalmente al propósito que pretendo.

 

Titulado "La primera mención histórica de Barrachina (1132)", empieza así:

 

"Es de suponer que todas aquellas personas que están vinculadas a las localidades de la comarca del Jiloca, se habrán preguntado alguna vez desde cuando existe su pueblo o, cuando menos, en qué fecha se le empieza a citar a lo largo de la Historia".

 

Y efectivamente, muchos nos lo hemos preguntado en multitud de ocasiones. Desde que tengo uso de razón, recuerdo que los "intelectuales" del pueblo, los que ostentaban la sabiduría (maestros, curas, médicos, estudiantes, etc.), especulaban sobre estos temas, haciendo mención a libros que habían leído e historias que conocían por otras personas mayores, sin llegar nunca a conclusiones concretas. Siempre tratando de encontrar un hecho, que supusiese un punto de fama o esplendor en la Historia del pueblo, aunque sólo fuera para poder alardear ante nuestros vecinos. Como máximo descubrían un fray que había estudiado Teología en Roma. Esto era la cúspide del florecimiento del pueblo.

 

La realidad, mal que nos pese, es que estos pueblos no están en la Historia. Solamente tienen historias locales, de muy poca trascendencia para los forasteros.

         

Antes de continuar con nuestra pequeña historia y ya que menciono a los fray, sí que hubo uno y no dos. Alfonso Zapater Gil, autor poco riguroso en sus investigaciones, en su obra Aragón pueblo a pueblo, Tomo IV, refiriéndose a Cucalón, cita como hijos ilustres, a Fray Bartolomé Molinos, agustino, que alcanzó la dignidad de prior, escritor de bien cortada pluma y a fray Bartolomé San Pedro, agustino también, teólogo, astrólogo y escritor.

 

Supongo que estos datos los ha obtenido de dos entradas que hace Latassa, sobre la misma persona. Más adelante hacemos mención de estos datos.

Para esta comarca, la Historia siempre parte del año 1205, anotado en un documento que comentaremos más adelante, para la Distribución de Colaciones Eclesiásticas entre las Iglesias de Daroca, hecha por el obispo de Zaragoza don Raimundo de Castrocol. 

 

Cuando dice, en la parte que nos afecta,

 

"...concedo Ecclesiam de Cucalon...", …


es lo que puede considerarse, como primera mención de nuestro pueblo en un documento que lo acredite, junto al del resto de localidades de la Comunidad de Daroca. Es posible que en algún otro testimonio aparezca este nombre, pero no será por asunto de gran trascendencia.

 

Otra pregunta que surge es de dónde procede el nombre o cuál es su significado, y de ella tampoco tenemos respuesta. En el caso de Cucalón ni se sabe, pero jugando con la etimología, muchas veces engañosa, he oído especulaciones haciendo juegos malabares con el nombre, entre el árabe y el latín, para llegar a la conclusión de que significa que se divisa desde lejos. Según la Enciclopedia Geográfica en su descripción sobre Cucalón, dice que el nombre es un topónimo árabe que significa “mirar a lo lejos”, pero desconozco en qué se fundamenta este argumento. Incluso profesores de árabe consultados ignoran esta voz ni alguna otra parecida.

 

La toponimia de la zona sólo la encontramos en la denominación de Campo de Romanos, como tal, y el resto de nombres, o algunos, parecen propios de la época en que se hizo la repoblación de cada lugar. Por esto, para algunos nombres de estos lugares –Font Buena, Font Fria, Vista Bella, Villa Hermosa, Villa Real, Villa Nueva, Villa-Dolçe (Villadoz)- los gobernantes de aquella época trataron de hacerlos atractivos para los repobladores, teniendo en cuenta que éstos últimos no serían muy abundantes dada la pobreza del territorio que tenían que ocupar.


Con respecto a nuestro pueblo, lo encontramos ya con su nombre actual en otros documentos al que denominan Cacalon (Rationes Decimarum Hispaniae de 1280), Cuqualon (libro de "receptas de sisas" de 1489 y en el Fogaje de 1495), e incluso como Cocalon (Ordinaciones Reales de 1676). Otro tanto podríamos decir del pueblo desaparecido y que fue agregado a Cucalón denominado Puerto de Oriche, Puerto Eliche, El Puerto y Portus Orrich, según el documento de que se trate.


Y en este nuestro pueblo, pocos vestigios antiguos de interés encontramos en la actualidad. No obstante, vamos a citar los siguientes:

  • Caserío urbano de escaso interés.

  • Tumbas en Los Palomares y La Manga, consideradas por algunos investigadores como tardo-romanas, asentadas sobre cantera o tierra firme y paredes con losas planas naturales, no labradas.

  •  Un hacha pulimentada del neolítico en un yacimiento de la Edad del bronce en la Peña del Castillo.

  • Puente sobre el río Huerva, que unos lo precisan como romano y otros medieval o ambos a la vez.

  • Restos de peirones de piedra.

  • El Batán, cuya pared que aún se conserva está construida con piedras de sillería.

  • Iglesia fortaleza del XV o XVI, consagrada a Santiago, con torre almenada, también conocida como la Atalaya.

  • Ermita de Santa Ana del siglo XVII.

  • Dos molinos de cereales, uno de ellos ya derruido.

  • Al trozo de camino que va desde la plaza hasta la ermita de Santa Ana, le llamaban el "empedreao"  (¿quizá parte de una vía?) y se destruyó en la década de los 30, cuando se construyó la carretera actual.

  • En el camino de Villahermosa y al pie del mismo en el lado izquierdo, existía una boquera  que la llamaban la nevera. El nombre en sí, ya expresa lo que fue. Yo, ya no la recuerdo.

Estas son las generalidades que conozco. Si me olvido de algo más no creo que sea de mucha importancia. No obstante, ampliaremos todos los conceptos que se puedan, tanto antiguos como más modernos.

 

 

2 - Menciones o aproximaciones, para una breve historia sobre Cucalón.

           (Desde la prehistoria hasta el s. XVI)

Puente sobre la Huerva

Puente sobre la Huerva

En la Prehistoria

   Aunque existen vestigios prehistóricos en los pueblos próximos, en Cucalón solamente he podido constatar, según la Enciclopedia Geográfica, un yacimiento de la Edad del bronce en la Peña del Castillo. En otra fuente dan la reseña diciendo que se trata de un hacha pulimentada del neolítico. Pero vamos, no sé quién la ha visto realmente.

En la Historia Antigua y Media

Pedro Aguado Bleye, en la página 167 de su obra Manual de historia de España. Tomo I: Prehistoria, Edades Antigua y Media y hablando de los celtíberos, dice que

 "Los lusones vivían en las sierras y valles dependientes del Moncayo, llamadas Sierras de la Virgen, de Vicor y de Cucalón (1). Los belos, en el valle del Jalón, a partir de su confluencia con el Piedra (2). Y los titos, al sur de los belos. Debe advertirse que, aunque no se conozcan los nombres de las tribus, el territorio celtíbero se extendía más, por el noroeste, hacia el Ebro (3). (...) Los lobetanos y turboletas, en las comarcas de Albarracín y Teruel (5). (...)"

citando las ciudades propias de los lusones, belos, titos, etc., que se corresponden con esta zona

(1) Ciudades de los lusones: Contrebia (¿Daroca?); Mundóbriga (Munébrega); Nertóbriga (Calatorao); y Bílbilis (Calatayud). Luzaga recuerda el nombre "lusón", pero estaba en territorio de los titos.

         Probablemente algunos de estos testimonios han sido superados en la actualidad, por nuevos descubrimientos. Por ejemplo, Daroca que siempre se creyó que ya existía en época romana, se ha podido comprobar que fue fundada por los árabes, aún cuando Aguado Bleye, como ya hemos indicado anteriormente, la da como una posible ciudad de los lusones con el nombre de Contrebia (¿era realmente Daroca?).

* * *

        Francisco Burillo Mozota, publica en la revista Caesaraugusta un trabajo sobre hallazgos pertenecientes a época romana imperial en El Campo Romanos. En este trabajo de investigación sobre la zona, cita el puente en el camino de Lechón a Cucalón, sobre La Huerva, considerándolo como un ejemplar pequeño, muy reformado, por lo que resulta de difícil asignación a la época romana.

* * *

En la Gran Enciclopedia Aragonesa (Tomo IV), la entrada sobre Cucalón es la siguiente:

         Lugar de la provincia de Teruel a 117 Km. de la capital. Situado al pie de la sierra de Cucalón (Sistema Ibérico), en la Comarca del Campo Romanos, a 1.034 metros de altura. Temperatura media anual 11,8º. Precipitación anual 500 mm. Población: en 1900, 508 hab. en 1950,  499: en 1978, 170 hab.

         Situado en la sierra de su nombre, entre Ferreruela y Lanzuela. El edificio de la Iglesia Parroquial de construcción relativamente reciente, se levantó adosado a una antigua torre llamada Atalaya, de gran altura y torre almenada que puede ser del siglo XV, según Guitar Aparicio. Celebra sus fiestas el 3 de febrero, en honor a San Blas.

         Sierra.- Forma parte de la rama aragonesa del Sistema Ibérico. Se extiende desde Fombuena hasta Fonfría, en un frente topográfico, rígido de casi 25 Km., dando una de las mayores alturas en el sector, con 1478 m. en la cota más alta. Está formada por calizas cretácicas inclinadas hacia el SO., que cabalgan a las margas y yesos de Trías de Piedrahita.

Preh. y Arqueol.: en los términos de Palomares y La Manga aparecieron en los últimos años dos necrópolis tardorromanas, aún no excavadas.

Este dato puedo confirmarlo, no en cuanto a la fecha de las necrópolis citadas, sino al hecho de haber excavado personalmente, en compañía de otras cuatro personas, hacia finales de los años cuarenta, la primera tumba ubicada junto al peirón de La Cruceta. El resto de tumbas estaban ubicadas en la ladera de la loma que mira hacia el Este, a resguardo del cierzo, alguna de las cuales todavía se puede localizar.

Sobre las de La Manga nada puedo aportar, puesto que no contribuí a su localización.

Hasta el siglo XIV

Jaime Caruana Gómez de Barreda, en su Índice de los pergaminos y documentos insertos en ellos, existentes en el archivo de la ciudad de Teruel, cita el documento relacionado con el número 223, del 2 de noviembre de 1393, que es una

"Procuración: Carta de -------- otorgada por la Comunidad y Concejo de Daroca a favor de D. Martín Ferrando y don Pedro Garcés del Villar para solucionar las cuestiones de límites con las aldeas de Teruel. Dos días del mes de nouiembre Anno a natiuitate domini Millesimo Trecentesimo Nonagesimo Tercio. En Monfort, aldea de Daroca, Inserto en perg. 114. Lins. 15 a 43".

En este documento, se citan, por diversas cuestiones, los pueblos de Langa, Romanos, Torrecilla y Villarreal. Y también a Ferreruela en el documento número 45, que es: "Acuerdo del Concejo de Teruel aprobando la sentencia llamada de Escorihuela. Abril de 1277".

Quizá en este documento ampliando la investigación, se podría encontrar algo de interés para este estudio.

* * *

En La Comunidad de aldeas de Daroca en los siglos XIII y XIV: origen y proceso de consolidación, José Luis Corral Lafuente amplía y matiza los datos sobre esta Comunidad, ya citados por otros investigadores.

* * *

Rafael Esteban Abad en su Estudio histórico-político sobre la ciudad y Comunidad de Daroca, cita el documento Distribución de colaciones eclesiásticas entre las iglesias de Daroca, hecha por el obispo de Zaragoza don Raimundo de Castrocol, en tiempos de Pedro II.

En este documento el 27 de febrero de 1205, el obispo citado asigna a las iglesias de Daroca las rentas y diezmos de gran parte de sus aldeas. Catorce de estas debían de entregar antes del día de San Martín, una contribución ("collacionum") perpetua de dos fanegas de cebada y dos de trigo a alguna de las parroquias de la ciudad de Daroca. A Cucalón le tocó entregar la colación a la iglesia de San Andrés. El resto de aldeas o casi todas, contribuían con los diezmos y primicias. El reparto se hizo de una forma aleatoria, sin orden de ningún tipo o distribución territorial.

         Posteriormente, durante los siglos XVII, XVIII y XIX, Cucalón cambia el tipo de contribución de colación por diezmo, pero sigue haciéndolo a la iglesia de San Andrés.

De este Estudio, según indica el autor, hace copia literal de una parte del mismo que dice lo siguiente:

         Ego Raymundus Dei gratia Caesaraugustanae sedis episcopus etc... Haec sunt autem Aldeae, et Ecclesiae quas ego Clericis collationem Darocae tribuo, et asigno: asigno, et tribuo Ecclesiae Sanctae Mariae de Daroca, Ecclesias de Barrachina, et de Navarrete, et Calamocha, vt eas semper iure, et Canonicae possideant: Clericos Sanctae Andreae concedo Ecclesiam de Cucalon, vt eam semper Canonicae Habeant: (...), etc. etc.

(Publicado como se inserta por el licenciado Núñez y Quílez: Antigüedades de la Nobilísima Ciudad de Daroca, parte 2ª, c.I, III, n. 20, nota A), Zaragoza 1691, pero señalando erróneamente como año de su dato el de 1255. El canónigo Rodríguez Martel: Antigüedad célebre cit., c. VI, alude también a este documento que en su tiempo (1675) se encontraba en el Archivo Colegial, letra A, lig. 10, n. 1 y en el Libro Bermejo, folios 31 y 32, señalando como año de su fecha el de 1205)".

En esta misma obra, Cucalón queda asimismo citado como perteneciente a la Sexma de Langa, la cual la componían las aldeas que ya hemos citado y que como se puede comprobar por su composición se corresponde con la denominación que conocemos como Campo de Romanos.

Y al citar los pueblos desaparecidos dentro de la Comunidad, da como correspondiente a esta Sexma el de Puerto Eliche, cuyo término, al desaparecer, fue agregado a Cucalón.

* * *

Cristóbal Guitart Aparicio, en Castillos de Aragón (Tomos I, II y III), en la página 58 dice:

"El castillo de Monforte dominaba, desde una aislada loma de planta oval, la fría y despoblada meseta situada al este de la sierra de Cucalón, y tuvo importancia estratégica en el siglo XII pues era entonces de la extremadura fortificada.

En la página 59 hay aportaciones que pueden también aplicarse a Cucalón, en los escritos que hace el arquero Cock en su viaje por España en 1585 y refiriéndose al pueblo de Cosuenda "(Viajes de extranjeros por España y Portugal. Recop. por J. García Mercadal):

"Su iglesia está con un castillo en un alto collado a la parte de levante; en ella suelen los vecinos salvarse del peligro de los moros' y más adelante 'y por esa razón, casi en todos los lugares de este tierra tienen un castillo fuerte junto a la iglesia, en la cual, huyendo se salvan'. "Se refería a los pueblos que él visitó en las comarcas del Jalón y Huerva, y no puede argüirse una motivación más exacta para justificar la reiterada presencia dentro o junto a la fortaleza".

Al hablar de las iglesias-castillo de Blancas y Romanos, en la página 62 y siguientes, el autor dice que ya desde los tiempos de Jaime II y posteriormente en los de Pedro IV, se trató de potenciar las defensas en esta zona, fortificando las iglesias y concretándonos a

"...Cucalón, la fortificación se limitó a la torre, como era lo más frecuente. Enteramente reconstruida la iglesia, queda una mitad vertical de la torre de buena sillería, con parapeto almenado y, encima, otro cuerpo también con remate de almenas. Dentro hay resto de bóvedas de cañón apuntado y de crucería. Puede ser del siglo XV".

Este mismo autor en Los castillos turolenses, Cartillas turolenses nº 9, 1987. Excma. Diputación Provincial de Teruel, refiriéndose a Cucalón dice:

         La iglesia de Cucalón, lugar que fue de la Comunidad de Daroca, Sexma de Langa, quedó destruida durante la guerra de 1936, siendo rehecha después. Por fortuna subsistió la espléndida torre, que puede ser del siglo XV, inscribiéndose dentro del relativamente numeroso grupo de iglesias fortificadas, rematándose con parapeto almenado, sobre el cual, otro cuerpo ostenta también remate almenado. La torre es de buena sillería y conserva en su interior restos de bóvedas de cañón apuntado y de crucería.

* * *

Pilar Pueyo Colomina, en Aragón en la Edad Media IX. Registro de Actos del Arzobispo de Zaragoza, Pedro de la Jugie, por., cita En el Apéndice de Regestas: 1346, agosto, 7. Zaragoza.

         Los vicarios generales mandan al baile de Daroca cita a los rectores de Bea y Puerto de Oriche para que en el plazo de doce días comparezcan ante su presencia en Zaragoza a defender su derecho sobre los diezmos de unas heredades, sitas en el término de La Cañada del Villarejo.

* * *

En las Rationes Decimarum Hispaniae (1279-80). Tomo II - Aragón y Navarra, para la  Diócesis de Zaragoza. Año 1280, indicamos lo correspondiente a Cucalón,

(Folio 220v)

Item a rectore de Portus Orrich 7 – 0

Item a vicario de Cacalon 13 – 4

(Folio 226)

Iste sunt ecclesie civitatis et diocesis Cesaraugustan. que solverunt decimam anni sexti.

Aquí viene la lista general.

(Folio 230 v.)

Iste est liber primitiarum archipresbiteratus Daroce anni sexti decime.

Item ..."

y a continuación la lista general de iglesias del archipresbiteriado.

(Folio 231)

Item pro primitia de El Puerto 2 – 0

Item pro primitia de Cacalon 5 - 8

Termina el resumen del archipresbiteriado de Daroca de la siguiente forma:

(Folio 232)

Summa primitiarum archipresbiteratus Daroce 241 - 3

Las cifras indicadas para los diezmos y raciones son: la primera sueldos jaqueses y la segunda dineros jaqueses.

(*) NOTAS:

Bruno: "Acta fuerunt hec lecta et recitata presentibus domino Magistro Benenato... in presentia et testimonio domini Br. archidiaconi, domini Bruni cantoris, ...canonicorum ecclesie Cesarauguste II idus marcii anno Domini MCCLXXX."

Benenatum de Lavania: "Canonicum  Narbonensem, executorem decime Terre Sancte in regnis Aragonie et Navarre a Sede Apostolica deputatum constituti."

G. Petri: Sacrista Tirason.; Tesaurarius Pampilonensis; Dei gratia episcopi Tirassone quondam cantor".

Garcia Petri: Cantor Tirason.; venerabilis et discretus vir dompnus Garcia Petri... de Ripolis; rectore de Pyetas et Fenogas; tesaurarius ecclesie Pampilonensis; de Alcala." (parece que es el mismo que el anterior).

Petro Valerii y Iohanne Março: "clericis" de Munébrega.

                 Dentro de la lista de iglesias relacionadas, las que pertenecen al Temple u otras Órdenes están exentas del pago de estas raciones y así se hace constar.

* * *

En Toponimia Aragonesa Medieval , Agustín Ubieto Arteta hace un riguroso trabajo de catalogación de todas las voces sobre toponimia aragonesa. Entre ellas aparece la entrada: Cucalón (-Cucalón, p.j. Calamocha, TE) 1205, 50. Estas dos cifras corresponden, la primera a la fecha más antigua en que figura este nombre en algún documento conocido (Distribución de colaciones eclesiásticas entre las iglesias de Daroca, hecha por el obispo de Zaragoza don Raimundo de Castrocol, y citado por Rafael Esteban Abad), y el número 50 hace referencia a la numeración correlativa de los 62 títulos bibliográficos consultados por Ubieto.

Siglos XV y XVI

         De La Comunidad de Daroca - Plenitud y crisis (1500-1837), de Pascual Diarte Lorente.

En lo referente a este apartado, para no repetirlo, recordamos citamos solamente lo que se refiere a la sexma de Langa, a la que pertenece Cucalón:

...ocupaba esencialmente la mayor parte de la plataforma miocénica calizo-arzillosa, conocida hoy día como Campo de Romanos, asentada sobre los 900 y 1.000 metros de altitud, entre las sierras de Modorra, Peco, Cucalón y Pelarda y los escarpes del valle del Jiloca.

* * *         

Antonio Serrano Montalvo, en el año 1995, a partir de un documento existente en la Diputación Provincial, publica La población de Aragón según el Fogaje de 1495.

    La Introducción de esta magnífica obra, empieza así:

Forman un fuego todas aquellas personas que habitan en una casa y tomen la despensa de un superior o pater familias continuamente en dicha casa, lo que ha de jurar el superior o pater familias. Cortes de Tarazona de 1495.

         A continuación indica, que hallándose Fernando el Católico en Burgos, en agosto de 1495 y teniendo noticias que Francia estaba fortificando fronteras, además de otros acontecimientos del momento, determina tomar una serie de medidas ante un futuro inmediato que considera peligroso. Para la ejecución de estas medidas -reclutamiento de hombres de armas y jinetes, reparación de murallas, reforzamiento de defensas, etc.-, necesita conocer el censo del reino, para cobrar las sisas que le permitiesen poder sufragar estos gastos. Las Cortes autorizaron estas medidas y como contrapartida recibieron otros favores del rey, tal como

...la cesación de las actividades de la Santa Hermandad, impopular entre los habitantes de este Reino.

         Las sisas impuestas en las Cortes de Tarazona para todo el reino de Aragón eran sobre el pan y la carne solamente: dos dineros por la libra de carne (de 36 onzas, peso de Zaragoza), y un sueldo por cahiz de trigo, centeno, cebada y otros "panes" que se molieran durante tres años para comer, a correr desde el primero de noviembre de 1495 hasta el 31 de octubre de 1498. Durante este tiempo, en compensación por el pago de la sisa, las universidades y particulares, los aragoneses, no serían obligados a hacer hueste ni cabalgada alguna.

Los que no pagaren dichas sisas podían incurrir en penas de 500 a 1000 florines y si llegaba el caso, se le promulgaba sentencia de excomunión, por el vicario general de Zaragoza a instancias del Rey.

         Estas sisas también han de ser pagadas por los Reyes, lugarteniente general, primogénito y otros hijos de Su Alteza, y todas sus casas y compradores.

         Para finalizar este resumen, copiamos lo que dice en la página 332 sobre Cucalón:

CUQUALON, 25 fuegos, [Cucalón, T.], (Noviembre, 23), [Lugar. Comunidad de Daroca]

JD: Johan Agostin. V: Paricio Martin. TT: "qui supra"

(Nota: JD = Jurado; V = Vecino; TT = Testigo)

Et primo mossen Pascual, vicario

Johan Thomas                Mingo Blasco

Johan Gostin                  Pascual Quilez

Anthon Thomas              Pascual Gil

Bertholomeu Ruvio          Anthon Gomez

Pascual Cosuenda          Pedro Benedito

Johan Navarro                Bartholomeu Andres

Pero Domingo                Mingo Lop

Miguel Martin                 Paricio Martinez

Pascual Ximeno              Diego de Sant Pedro

Pedro Apparicio              La viuda de Johan Simon

Miguel Felip                    Anthon Gil

Pascual Ferrando            Jayme Cossuenda

         Con este resumen, por tanto, se tiene constancia de las familias que habitaban en Cucalón al final del siglo XV, con nombres y apellidos. A esta lista, habría que añadir los nombres de las que por su pobreza, estaban exentas del pago de impuestos.

NOTA: La fecha de 1414 corresponde a la del impuesto del monedaje o "morabetí" (ver Corral para fechas anteriores). Se han conservado manuscritos los censos de 1488, 1495, 1510, 1543, 1609, 1646 y 1713, de dudosa exactitud, (la comparación del censo de 1495 con los planos de algunas ciudades y poblaciones aragonesas sugiere la idea de que el recuento entonces realizado por mandato de las Cortes de Tarazona, -manuscritos 82 y 84 del archivo de la Diputación Provincial de Zaragoza-, es casi exacto), pero de momento no existen otras fuentes más fiables. Alcanzan hasta el Nomenclátor de 1857, ya que a partir de 1860 comienza la serie de censos disponibles hasta la actualidad.

* * *

         En la obra de Antonio UBIETO ARTETA, Historia de Aragón. Los pueblos y los despoblados, I. (Anubar Ediciones, Zaragoza, 1984), se hace un breve resumen sobre la historia de Cucalón, el cual copiamos a continuación.

         "Cucalón (T). H. (hoja del mapa topográfico nacional 1/50.000 del Instituto Geográfico y Catastral): 465. L. (longitud): 41.05.10; E. 2.28.26. Alt. (altitud): 1.034. Ext. (extensión): 3.210 hectáreas.

Aldea hasta 1711. Lugar, en 1785.

Aldea de la Comunidad de las aldeas de Daroca: Sesma de Langa. Sobrecullida de Daroca (1488-1495). Vereda de Daroca (1646). Corregimiento de Daroca (1711-1833). Ayuntamiento (1834). Partido judicial de Calamocha.

Propiedad de la tierra:

Siempre de realengo, por pertenecer a la Comunidad.

De realengo (1785).

Arciprestazgo de Daroca en 1280 (RIUS, Rationes, p. 101). Obispado de Zaragoza. Parroquia dedicada a Santiago apóstol. Ermitas de San Bartolomé, San Lorenzo, Santa Ana y Santa Rosa (desconozco esta ermita, aunque he oído decir que hubo en este pueblo un convento de monjas).

Evolución de la población: 50 maravedís (1414); 37 fuegos (1488); 25 fuegos (1495); 36 fuegos (1510); 36 fuegos (1543); 25 fuegos (1609); 66 fuegos (1646); 56 vecinos (1713); 29 vecinos (1717); 36 vecinos (1722); 36 vecinos (1787); 118 vecinos (1797); 74 casas, 82 vecinos y 330 almas (Madoz); 460 habitantes (Nomenclátor 1857); 208 habitantes (Nomenclátor 1970)."       

* * *         

        En lo que se refiere al Libro del Reparo del General de Aragón (1489-1498), [Fogajes de 1489, 1490 y 1491], en la página 33 de este libro, refiriéndose a las "receptas de sisas del Anyo M. CCCC. LXXX. Nueve" y concretamente a las villas, lugares y aldeas de la "Sobrecollida de Daroca", en el folio 26 se lee:

[379] Item de Cuqualón por XXXVII fuegos, a razón de XIII sueldos por fuego, 24 libras, 1 sueldo.

En este documento, no figuran los nombres de las personas censadas.

* * *

Llegados a este punto, vamos a hacer mención a las dos magnas entregas bibliográficas que Félix de Latassa y Ortín (1733-1805), doctor en Teología y canónigo racionero de la Seo zaragozana, había dado a las prensas casi un siglo antes: la Bibliotheca antigua de los escritores aragoneses que florecieron desde la venida de Christo, hasta el año 1500 (Zaragoza, Medardo Heras, 1796, 2 vols.) y la subsiguiente Bibliotheca nueva de los escritores aragoneses que florecieron desde el año 1500 hasta 1802. Pues bien, en esta obra, Latassa o el editor por confusión, producen dos entradas distintas para una misma persona. Se trata de Fray Bartolomé de San Pedro Molinos, como se puede comprobar a continuación.

       1 - Molinos (Fray Bartolomé de San Pedro).- Natural de Cucalón. Vistió el hábito de Agustino de la Observancia en el  Mayor de Zaragoza, y en él hizo su profesion el 30 de Junio de 1584. Fué docto filósofo y teólogo, Doctor en esta facultad por la Universidad de esta ciudad y muy versado en las matemáticas y astrología. En 1602 era Prior del Convento de San Sebastian de Epila, y en 1605 Definidor de la provincia de Aragon. Murió en aquel Convento el año 1616, habiendo escrito:

Comentarios de la arte de Raymundo Lull ó Ludio, con singular agudeza, como dice el Maestro Fr. Jayme Jordan en la Hist. de la Prov. de Arag. de Agust., libro 2, cap. 13, pág. 148 del tomo 3.º, donde alaba su mérito, tan poco conocido.

         2 - San Pedro (Fr. Bartolomé).-- Matemático y astrónomo nacido en Cucalon. Ingresó é hizo la profesion en el gran Convento de San Agustin de Zaragoza, graduándose de Doctor en teología en la Universidad de la misma poblacion.

Desempeñó las funciones de Definidor de Aragon y el priorato del Convento de su Orden, establecido en la villa de Epila, donde espiró en 1616. Escribió é imprimió:

Comentarios al arte de Raimundo Lulio. 

Como se puede comprobar, no se trata de dos personas distintas, como dice Zapater por error, sino una misma.

3 - Menciones o aproximaciones, para una breve historia sobre Cucalón. 

(Continuación desde s. XVII)

Antiguo Batán

Antiguo Batán

 

Siglos XVII y XVIII


         ORDINACIONES Reales de la Comunidad de Daroca hechas, y ordenadas por el muy Ilustre Señor Don Iosef Ozcariz y Velez, del Consejo de su Magestad, y su Advogado Fiscal, y Patrimonial en este Reino de Aragon, y su Comissario Real para hazer la Insaculacion, y Ordinaciones de la dicha Comunidad de Daroca. En Zaragoza: En la imprenta de los Herederos de Diego Dormer. Año M.DC.LXXVI.

         El día 11 de septiembre de 1675 es "llamada, convocada, y ajuntada la Pliega General de los Ilustres señores Assistente, Lugarteniente de Assistente, Sesmeros, Receptor, Procurador General y Consejeros de las Sexmas de la Comunidad de Daroca, y de los Iurados, Nuncios, y Prohombres de todas las Villas y Lugares de ella, ..." en la "Sala baxa de las Casas Comunes de la Villa de Cariñena, vulgarmente llamadas la Lonja..."

         En el siguiente párrafo se hace una relación pormenorizada de todos los nombres, cargo que ocupan y sus lugares de procedencia (entre los que no hay ninguno de Cucalón), los cuales se reunen en Junta General para cambiar los Estatutos que han de regir en lo sucesivo para el buen gobierno de la Comunidad. Y así lo indican:

 

"NOS EL DOCTOR DON IOSEF OZCARIZ Y VELEZ, del Consejo de su Magestad, y su Advogado Fiscal, y Patrimonial en este Reino de Aragon, y Comissario Real para hazer la Insaculacion, y Ordinaciones de la dicha Comunidad, de las quales, algunas por la mudança de los tiempos, segun la experiencia ha mostrado, ser inutiles, y otras obscuras, ambiguas, y dificiles de entender, y para que los Oficiales de la dicha Comunidad puedan mejor regir, y governarla con la justicia, y rectitud que conviene, nos ha parecido reparar, y hazer de nuevo las infrascriptas, y siguientes".

         A continuación siguen 363 artículos, a modo de código, sobre la mayor parte de las actividades de la vida diaria.

         Un artículo, sobre la necesidad de conservar los montes de la forma que hoy llamaríamos más ecológica, habla sobre el control del ganado cabrío que pasta en ellos

         231. Del ganado de cabrio que se puede llevar en los Montes.

ITEM, atendida la gran ruina de los montes, la cual en mucha parte proviene de aver mucho ganado cabrio, y atendida la mucha necesidad que ay de conservar los dichos montes para mantenimiento de la vida humana de los vezinos, y habitadores de la dicha Comunidad: Estatuimos, y ordenamos, que ningun vezino, no habitador de aquella pueda tener, ni llevar en los montes de la dicha Comunidad ganado alguno de cabrio apurado, ni mezclado con lanio, sino tan solamente cinquenta cabeças, excepto empero, que en la Sexma de Trasierra, por ser más copiosa de montes los vezinos della, puedan tener, y llevar a solas, o con lanio hasta quatrocientas cabeças; y los vezinos de las otras Sesmas assimismo puedan tener, y llevar en la dicha Sexma de Trasierra, y en la Sexma de la Honor de Huesa cada docientas cabeças, y en dichas Sexmas los vezinos de los Lugares de Cariñena, Mainar, Villareal, Badules, Villadolce, y Cocalon, puedan tener, y llevar cada trecientas cabeças, y si llevaran más número, tenga de pena cada una cabeça por cada un dia seis dineros. E por quanto los Lugares de Langa, Torralvilla, Mainar, Villareal, Villadolce, Badules, Rubielos de la Ceuda, Villar del Salz, Ojosnegros, Pozuel, Blancas, Perasenz, Almohaja, Olalla, Godos, Torrecilla, Fonfria, Allueva, Vea, Odon, Vsed, Calamocha, Torralva, Tornos, El Poço, Fuentes Claras, Castejon, El Horcajo, y todos los Lugares de la Sexma de Barrachina, son en alguna manera copiosos de montes, y Lugares pobres, y conviene no privallos del todo del dicho arbitrio: Estatuimos, y ordenamos, que cada un vezino de dichos Lugares pueda tener, y llevar cada cien cabeças con lanio, y no apurado; y si más llevaren, ... etc. etc."


***

         Cosme Blasco, en su Historia de Daroca, con las célebres Ordenanzas de su Comunidad, Zaragoza, 1870, narra la historia de la localidad de Daroca, no la de su Comunidad. Únicamente, y casi al final, se incluye un detalle de las Ordenanzas del 27 de abril de 1728, que son casi literales de las de 1676. Por lo tanto, vienen a decir prácticamente lo mismo sobre Cucalón y el resto de pueblos de dicha Comunidad.

Como muestra veamos lo que se dice en la página 101:

         "Por los eftragos que hace el ganado de cabrio, atendiendo a la necefsidad, que hay de confervar los montes, ningun vecino o habitador de la Comunidad puede llevar en fus Montes ganado de cabrio apurado, ni mezclado con lanio, fi folamente cinquenta cavezas; exceptando la sefma de trafierra por fer copiofa de Montes, que puedan tener, y llevar a folas, o con lanio hafta dofcientas y cinquenta cavezas, y los vecinos de las demas sefmas puedan llevar en la de trafierra, y en la del honor de Hueffa ciento y cinquenta cavezas, y en dichas sefmas los vecinos de los lugares de Cariñena, Maynar, Villareal, Badules, Villadoce, Villahermofa, Ferreruela y Cucalón pueden llevar dofcientas cavezas, y fi mas llevaren tengan pena por caveza cada dia cinco dineros; y ..."

         Al final del libro se describen las iglesias de Daroca y se da como desaparecida la de San Andrés, que es la que nos podía interesar, ya que a ella contribuía Cucalón con sus colaciones primero y diezmos posteriormente.


***

         En las Ordenanzas formadas con comisión, y orden del Real Consejo por la Audiencia de Aragón, para el Govierno de la Comunidad de Daroca, y pueblos de que se compone, aprobadas por dicho Real, y supremo Consejo de Castilla; y mandadas cumplir, y observar por el Real Acuerdo de la Audiencia de Aragón, 1779, los artículos que se refieren a Cucalón y demás pueblos de la Comunidad, en relación con el ganado cabrío y la recogida de leña en los montes, son casi una copia literal de sus correspondientes artículos en las Ordinaciones de 1676 y 1728.


Siglos XIX y XX


         Pascual Madoz, Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar, Madrid 1845-1850 (Tomo: Teruel).

         El autor de este monumental Diccionario Geográfico..., y en las páginas 100 y 101 del tomo sobre Teruel, escribió literalmente:

         Cucalón: lugar con ayuntamiento en la provincia de Teruel (14 leguas), partido judicial y administración de rentas de Calamocha (3), audiencia territorial, capitanía general y diócesis de Zaragoza (12): situado sobre el llano de una colina, con clima frío propenso a catarros y dolores reumáticos, en el verano a tifoideas: tiene 74 casas inclusa la municipal; iglesia parroquial (Santiago Apóstol), con una torre de construcción antigua llamada la Atalaya, por descubrirse desde ella todo el campo Romanos. En sus afueras, y a poca distancia, hay una ermita de hermosa construcción dedicada a Sta. Ana, y a una hora las de San Lorenzo y S. Bartolomé, situadas en un hondo que apenas penetran los vientos, y distantes entre sí media legua; ambas son los restos de dos desgraciados pueblos que apenas se descubren sus ruinas; dentro de la población hay una balsa de la que se surten los vecinos, y cuyas aguas son escelentes. Confina el término por N. con el de Lanzuela; E. con Badenas y Collado, S. con Ferreruela, y O. con Villahermosa. El terreno es de buena calidad, y en particular el de las dichas ermitas; bañan su término el r. Huerba (de que no se utilizan), y tiene un puente de piedra en el camino de Daroca y el llamado en su origen San Lorenzo, luego Cucalón y después Lanzuela cuyas vegas riega; sus montes se hallan al SE. poblados de carrascas y rebollos: cruza el término el camino de Daroca: el correo se recibe de Calamocha por el conductor de Lanzuela. Produce: trigo puro y morcacho, centeno, judías, cáñamo, patatas, verduras, cebada, lentejas, garbanzos y habas; cría ganado lanar y cabrio; caza de perdices, conejos y liebres, pesca de madrillas y cangrejos. Industria: un batán y dos molinos harineros. Población: 82 vecinos, 330 almas. Capital imponible: 38,500 reales. Presupuesto municipal 3.940 rs. (reales) que se cubren con las rentas de propios".

***

         Nomenclátor de las ciudades, villas, lugares, aldeas y demás entidades de población de España formado por la Dirección General del Instituto Geográfico y Estadístico con referencia al 31 de diciembre de 1900, Madrid, 1904.

         En este censo correspondiente al último día del año 1900, en Entidades de Población, figura la siguiente ficha sobre Cucalón:


Edificios y población


*

Habi-tados

Accid. Inha-bitado

Inha-bita-dos

De

un piso

De dos pisos

De tres o más pisos

Albergues cueva

choza

Total edifici.

De hecho

De

Dere-cho

1

117

22

2

13

107

21

10

151

504

520

2

1

2

33

29

7

0

50

86

4

5

3












* = Entidades de Población:

1 - Cucalón.

2 - Grupos inferiores, inhabitables y edificios diseminados cuya distancia no excede de 500 metros.

3 - Id. id. cuya distancia excede de 500 metros.


***

         Enciclopedia Universal Ilustrada (Tomo XVI-año 1913), Espasa-Calpe, S.A., Madrid, 1985.

         En esta obra, aparece tres veces la voz Cucalón, correspondientes al pueblo, al riachuelo y a la sierra, respectivamente. Así:

         Cucalón. Geog. Municipio de 237 edificios y 508 habitantes, formado por el lugar de igual nombre y 86 casas diseminadas. Corresponde a la provincia de Teruel, diócesis de Zaragoza y partido judicial de Calamocha. Está situado en la vertiente O. de la sierra de su nombre, entre ésta y el río Huerva, cerca de los límites de la provincia de Zaragoza. Riegan sus campos el río Huerva y su afluente el riachuelo Cucalón que nace en la misma vertiente de los montes ya citados. Hay bosque de carrascas y minas de hierro y plomo. Produce vino, patatas, cereales, azafrán, cáñamo y judías. Cría ganado lanar y cabrío. Fabrica harina en varios molinos. El lugar está situado en la meseta de una colina a la derecha y a poca distancia del Huerva. Tiene escuelas públicas, iglesia parroquial consagrada a Santiago, y fuera del pueblo, tres ermitas denominadas de Santa Ana, San Bartolomé y San Lorenzo, un puente de piedra y una antigua atalaya desde donde se abarca gran extensión de campo. Dista 12 km. de Báguena, la estación más próxima.

         Cucalón. Geog. Riachuelo de la provincia de Teruel. Nace en la vertiente O. de la Sierra de Cucalón, riega el término de este mismo nombre y desagua en la margen derecha del río Huerva.

         Cucalón (Sierra de). Geog. Sierra de las provincias de Zaragoza y Teruel. Tiene 1.366 m. de altitud, en su punto más elevado llamado Alto de Herrera y desciende de N. a S., desde el cruce del río Huerva con la carretera de Daroca a Cariñena (Zaragoza) hasta la orilla del río Martín que la separa de la sierra de Sant Just (Teruel). Sus estribaciones occidentales forman parte de la vertiente E. del río y valle del Jiloca. En las laderas de levante nacen los ríos Almonacid y Aguas, y en la poniente el río Huerva que se dirige al N. y el río Pancrudo que afluye al Jiloca".


***

 La Guía General de Aragón, Soria, Navarra y Logroño, de Román García Garate, Maestro Nacional de Albalate (Teruel), como su nombre indica es una relación con los datos de los pueblos que la componen, correspondientes al año 1922. Parece que se trata de una pauta para comerciantes y representantes con el objeto de ofrecer servicios y mercancías. De hecho, la misma portada del libro es publicitaria ya que dice:


Chocolates y Cafés

ARA

Son los mejores


DESPACHO: Coso, 32 y Palomeque, 19 Tel. 1050

SUCURSAL: Escuelas Pías, 40 Tel. 1120

FÁBRICA: Hernán Cortés, 30 Tel. 1163


De dicha Guía relacionamos lo que corresponde a


Cucalón.

Tiene 540 hab. Dista 19 km. a la cabeza de partido y a 88 km. de la capital. La estación más próxima es Báguena (C. A.)  12 km. Producciones: patatas, cereales, vino, azafrán y ganados. Río Huerva. Giro Postal. Guardia civil. Diócesis de Zaragoza. Parroquia de entrada. Fiesta el 3 de Febrero. Hay minas de hierro y plomo.

Secretario.- D. Agustín Belenguer.

Regente.- D. Modesto Cama- (no se lee, pero supongo que completo es Camacho).

Correos.- Cartero, don José Zarazaga.

Guardia civil.- Cabo, don Doroteo Hernández.

Escuela Nacional de niños.- Maestro, Florencio Alonso. Id. de niñas.- Maestra, doña María López.

Abacerías.- María Domingo y José Pradas.

Albañiles.- Manuel Belanche.

Barberías.- José Salvo.

Cafés.- Vicente Herrero y Pedro Roche.

Carpinterías.- Felipe Aparicio.

Comestibles.- Miguel Calvo.

Comisionistas.- Agustín Belenguer.

Confiterías.- Marino Domingo.

Estancos.- Vicente Herrero.

Ferreterías.- María Domingo, Manuel Pradas y Mariano Roche.

Harinas (Molinos).- Santos García.

Médicos.- Julio Martínez.

Mercerías.- María Domingo y Manuel Pradas, hijo.

Posadas.- Hijos de Domingo Belanche y Santiago Roche.

Quincallerías.- Marino Domingo.

Recaderos.- A Daroca: Santiago Blasco y Constantino Salvo.

Sastrerías.- Pedro Domingo.

Tejidos (Comercios).- Pedro Domingo y Manuel Pradas, hijo.

Veterinarios.- Alberto Aliende.


***

Rafael Montal Montesa, El pan y su influencia en Aragón, Cuadernos de Aragón, número 24, Zaragoza, 1997, pp. 93-196.

         El autor de este extenso artículo sobre el pan, nos transmite su historia a lo largo de los tiempos, con sus correspondientes curiosidades en anécdotas y refranes, su influencia en el arte y la literatura con ejemplos de poemas en los que aparece, los ritos y costumbres en torno al pan, para finalizar con una relación de los distintos tipos que se cocían en Aragón. Del capítulo correspondiente a los molinos y molineros, nos narra lo que le transmite nuestro convecino Joaquín López Crespo, quien fue molinero de este pueblo a lo largo de dos décadas.

 

En la página 113, dice literalmente:

         Conociendo de cerca un molino y un horno.- Un día moliendo en Cucalón.

         De la misma manera que el refrán dice “agua pasada no mueve molino” tampoco épocas lejanas pueden volver a cobrar vida real, pero sí recordar escenas junto a uno de los últimos molineros de Cucalón (Teruel) un día cualquiera moliendo trigo.

         Mucho se conoce sobre los molinos de agua pero no tanto de los entresijos de la profesión y de cómo poner en funcionamiento las herramientas de trabajo más fundamentales como son las piedras de moler.

Joaquín López Crespo, artesano ejemplar de la molinería desde 1940, cuando Cucalón contaba con más de 170 familias, hasta 1960, ha sido mi contertulio para ir descubriendo algo más que la pura técnica, ahondando en pequeñas cosas no relatadas en publicaciones por entender ser menos interesantes para el lector.

         La realidad es que conversar con Joaquín, hijo de otros famosos molineros de Teruel y provincia, la familia López Royo, no ha sido difícil; desde principio a fin la amabilidad y las ganas de complacer han estado presentes conociendo a través de sus frases elocuentes muchos secretos para mí desconocidos.

         Un día normal de los comprendidos entre los meses de Diciembre a Marzo, me aclara Joaquín, era de un trabajo continuo, durante las 24 horas del día no se descansaba, ya que los caudales de agua eran lo suficientemente importantes para no dejar de moler. El trabajo se hacía distinto el resto del año, donde generalmente solo se molía de 6 a 8 de la mañana y de 6 a 8 de la tarde, tiempo que duraba el vaciado de las balsas de agua.

         El molino situado en las afueras del pueblo, lo regentaban los miembros de una misma familia en régimen de alquiler, satisfaciendo la cantidad de 300 pesetas en los años cuarenta. El número de clientes que visitaban el molino era de 20 personas aproximadamente cobrando el molinero por realizar el trabajo de moler bien cuatro kilos de grano por saco de 70 Kg o cuatro pesetas por saco, fórmula comercial menos frecuente.

         Mi desconocimiento me llevó a preguntarle que cuántas clases de grano podían triturarse en un molino, a lo que rápidamente me contestó que él había llegado a moler más de diez clases distintas. Una a una fue describiéndomelas como a continuación quedan reflejadas:


Trigo: para elaborar pan.

Garbanzos: para alimento de personas.

Maiz blanco: para cocinar las gachas.

Centeno: para alimento de personas y cerdos.

Almorta: para alimento de personas y cerdos.

Avena: para alimento de cerdos.

Cebada para alimento de cerdos

Guijones: para alimento de cerdos.

Yeros: para alimento de ganado vacuno.

Braza: para alimento de ganado vacuno.

Lenteja negra: para alimento de ganado vacuno. 

        

Un alto en el camino sirvió a Joaquín para reflexionar y seguir explicándome que cada dos horas de molienda se conseguía aproximadamente 350 Kg. de harina, que en el caso del trigo seguidamente había que cernerlo.

         Pero si un trabajo, puntualiza Joaquín, tenía gran importancia era el cuidado de las piedras, siempre tenían que estar bien 'picadas'; estando 'vivas' el trabajo se hacía más fácil y la molienda proporcionaba mejores resultados. Dos piedras constituían la, nunca mejor dicho, piedra filosofal de un molino, una la inferior situada encima de la bancada llamada 'bajera' o 'solera' y la superior 'volandera', ambas con un diámetro de 1,3 metros y un grosor de 40 centímetros. Estas piedras divididas en 16 partes proporcionales procedían de Francia, país que había alcanzado la supremacía por la calidad que dotaba a las piedras de molinería. Cada piedra estaba formada de tres partes iguales unidas entre sí por una disolución de azufre, composición que facilitaba un pegamento muy fuerte y seguro. Su parte exterior se la conocía por el nombre de 'moliente', la intermedia 'pecho' y la interior 'entrepecho'.

         Para desplazar la piedra 'voladora', con un peso de 1000 Kg, y proceder a su limpieza se servía de una grúa rudimentaria pero eficaz llamada 'cabria' ayudada de unas piezas metálicas en forma de medias lunas, a la que no le suponía ningún esfuerzo el darle la vuelta.

         El acto más fundamental antes de comenzar la molienda, como anteriormente se ha descrito, consistía en tener bien picada la piedra, de aquí dependía realizar un trabajo más cómodo, obteniéndose al mismo tiempo resultados más beneficiosos tanto para el cliente como para el molinero; el primero recibía una harina tan bien molida que rebosaba de sus sacas y el molinero, por su parte, rentabilizaba más su negocio.

         El trigo de mejor calidad, que no era muy abundante en la provincia de Teruel, cuando lo llevaba a moler el astuto molinero y no pícaro solía mezclarlo con 5 litros de agua por cada saco, dejándolo en reposo por un período de dos días, a este proceso se le llama 'rosarlo'. En el momento de la trituración con esta pequeña, pero gran habilidad, se conseguía una harina de primerísima calidad, su esponjosidad llenaba de satisfacción al cliente mientras el molinero, sin considerarse un pequeño pecador, se hacía con cinco kilos de grano de más sin perjudicar al fiel consumidor.

         El proceso de picar la piedra estaba rodeado de todo un minucioso ritual, se comenzaba por extender una maceta provista de una cuchilla llamada 'piqueta', picarla dejando los dibujos de la piedra en canto vivo y lo más profundos posible. Para el pecho y entrepecho se volvía a repetir el mismo trabajo con la diferencia de utilizar reglas de menores dimensiones, picándolas con un pico de molinería.

         En los meses de más trabajo cuando el molino no descansaba durante las 24 horas del día, precisa Joaquín, que por lo menos cada seis días tenían que picarse sus piedras para que todo funcionara a la perfección, en períodos normales sólo era necesario cada quince días.

         Un fuerte abrazo fue el emblema de nuestra despedida, Joaquín me confesó sentirse orgulloso de haberme podido complacer, yo por mi parte me sentía dichoso por haber tenido la oportunidad de conocer un poquito más sobre un tema tan apasionante". 

***

         Alfonso Zapater Gil, en su obra Aragón pueblo a pueblo, Tomo IV, realiza una descripción detallada de todos los pueblos de Aragón. Pues bien, en este tomo asigna a Cucalón 133 habitantes, una altitud de 1.034 m. y el gentilicio de cucalonero.

         Se hace mención a la iglesia, indicando que es de nueva edificación sobre otra derruida del siglo XVII, que probablemente fue una fortaleza de los siglos XV o XVI, pues la torre de cantería, llamada la Atalaya, con terraza almenada, parece ser la torre de un antiguo castillo. Se conserva una imagen de la Virgen y el Niño del siglo XVI, un Cristo de gran tamaño y un crucifijo pequeño del XVII.

         Asimismo, menciona la ermita de Santa Ana diciendo que es de estilo barroco, de mampostería, de una nave cubierta con bóveda de medio cañón, con lunetas y cúpula con linterna en el crucero. Tiene interesantes retablos barrocos y rococós de los siglos XVII y XVIII.

         Como hijos ilustres, cita a Fray Bartolomé Molinos, agustino, que alcanzó la dignidad de prior, escritor de bien cortada pluma y a fray Bartolomé San Pedro, agustino también, teólogo, astrólogo y escritor. Este párrafo es erróneo y ya ha sido enmendado anteriormente.


Otras menciones:

   

La Enciclopedia Sopena, tomo primero, dice sobe Cucalón:


         Geografía.- Pueblo de la provincia de Teruel, a orillas del río Huerva, 600 habitantes. Cereales, patatas, azafrán, vino. Minas de hierro y plomo.

         Antonio Cucalón.- Durante la guerra del Pacífico quiso presenciar desde  una nave el triunfo de los chilenos y cayéndose al mar pereció ahogado.

         En Chile, paisano que acompaña las operaciones militares del ejército como espectador o corresponsal de periódicos. También intruso que se mete a profesión que no es la suya.

         Sombrero Cucalón.- América.- En Chile, sombrero de fabricación inglesa, alto de copa con ala muy corta, tiesa y caída y forro generalmente verde, que se suele usar en el campo y durante el verano. Llamase así porque empezaron a usarlo los cucalones.

         También existe el apellido Cucalón.


***

Enciclopedia Espasa


         Cucalón.- Municipio de 237 a 5OO habitantes formado por el lugar de igual nombre y de 86 casas diseminadas. Corresponde a la provincia de Teruel, diócesis de Zaragoza y partido judicial de Calamocha.

         Está en la vertiente Oeste de la Sierra de su nombre. Riega sus campos el río Huerva cerca de los límites de la provincia de Zaragoza y su afluente el riachuelo Cucalón que nace en la misma vertiente de la montaña ya citada.

         Hay bosques de carrascas y minas de hierro y plomo. Fabrica harina en varios molinos.

         El lugar está situado en la meseta de una colina a la derecha cerca del río Huerva.

         Tiene escuelas públicas, Iglesia Parroquial consagrada a Santiago Apóstol y fuera posee tres ermitas dedicadas a Santa Ana, San Bartolomé y San Lorenzo, un puente de piedra y una antigua Atalaya desde donde se abarca gran extensión de campo. Dista 12 Km. de Báguena la estación más próxima.

         Cucalón.- Riachuelo de la provincia de Teruel. Nace en la vertiente Oeste de la sierra de Cucalón. Riega el término del mismo nombre y desagua en la margen derecha del río Huerva.

         Sierra.- El punto más alto de la Sierra del mismo nombre es de 1.366 metros.

***

Enciclopedia Geográfica


         Cucalón.- Lugar, municipio de la provincia de Teruel, partido judicial de Calamocha, a 1.034 metros de altitud, 32,1 km cuadrados de superficie y 113 habitantes.

         Limita con los pueblos siguientes: Villahermosa, Lanzuela, Bádenas, Loscos, Bea, Lagueruela y Ferreruela y con Lechón de la provincia de Zaragoza.

Tiene relieve accidentado por la Sierra de Cucalón. Atraviesa el río Huerva y su afluente el Lanzuela en la cuenca del Ebro. Terrenos, margas del triásico, suelos rojos mediterráneos. Clima mediterráneo continental seco. Temperaturas 4 a 6º en enero y 22, 24ª julio, precipitaciones 400 ó 500 mm.

        Cereales, hortalizas, frutales, ganado ovino. Celebra sus fiestas el día 3 de febrero, San Blas.

         Arqueología.- Yacimiento de la Edad del bronce en la Peña del Castillo. Dos necrópolis de época tardorromana en Los Palomares y La Manga.

         Historia.- Topónimo árabe “mirar a lo lejos”. Perteneció a la Comunidad de Daroca. Lugar desde 1711. Evolución demográfica 1.950- 500 habitantes, 1981 125.

         Iglesia.- Siglo XX (1963 - 1967) sobre otra anterior del siglo XVII. Solo conserva capilla mayor.

         Ermita de Santa Ana, barroca del siglo XVIII, una nave con cubierta, bóveda medio cañón con lunetos, cúpula con linterna en el crucero, varios retablos barrocos y rococos.


***

Enciclopedia Larousse.


         Sierra de Cucalón.- Sierra de España perteneciente al Sistema Ibérico la altura máxima se encuentra en la peña de “El Castellar” 1.478 metros. Está formada por calizas liásicas y triásicas y constituye la parte del borde oriental de la depresión Calatayud - Teruel por donde discurre el río Jiloca.


***

Diccionario Enciclopédico Universal Salvat, tomo 7º


         Cucalón.- Municipio de España, provincia de Teruel, partido judicial y subárea comercial de Calamocha. Tiene una extensión de 32,1 km2 y 125 habitantes concentrados en 3,8 habitantes km2.


***

NOTA.- Es posible que las reseñas tomadas de enciclopedias y diccionarios, al no referenciar la fecha de la edición, hayan podido cambiar en sucesivas reimpresiones. De todas formas, no creo que el cambio haya afectado excesivamente a lo expuesto.


 

4 - Historia simplificada sobre la Comarca de Daroca.

El territorio en la antigüedad.

Panorámica desde la Cruceta

Panorámica desde La Cruceta

          I

 

          Vamos a tratar de incorporar estos lugares a la Historia General, partiendo de la lógica y los datos conseguidos. Y por los que se conocen, si ya existían, pertenecerían al territorio de los lusones.

 

          La parte más extensa y rica de la comunidad darocense, estaba ocupada por los celtíberos, comprendiendo todo el occidente, campo de Bello, las cuencas de los ríos Pancrudo y Huerva, campo de Romanos, montes de Herrera y sierra de Cucalón, donde debían partir términos con edetanos y beliones. El valle del Jiloca estaba habitado por la tribu celtibérica de los lusones, que se extendía desde su confluencia con el Jalón, hasta cerca de las fuentes del Tajo. La edetania comprendía el actual campo de Cariñena y los beliones el Común de Huesa, la comarca de Azuara y la cuenca del río Aguas, cerca ya de la antigua Belia (Belchite).

         

Pedro Aguado Bleye, en la página 167 de su obra Manual de historia de España. Tomo I: Prehistoria, Edades Antigua y Media y hablando de los celtíberos, dice:

 

"Los lusones vivían en las sierras y valles dependientes del Moncayo, llamadas Sierras de la Virgen, de Vicor y de Cucalón (1). Los belos, en el valle del Jalón, a partir de su confluencia con el Piedra (2). Y los titos, al sur de los belos. Debe advertirse que, aunque no se conozcan los nombres de las tribus, el territorio celtíbero se extendía más, por el noroeste, hacia el Ebro (3). (...) Los lobetanos y turboletas, en las comarcas de Albarracín y Teruel (5). (...)"

 

(1) Ciudades de los lusones: Contrebia (¿Daroca?); Mundóbriga (Munébrega); Nertóbriga (Calatorao); y Bílbilis (Calatayud). Luzaga recuerda el nombre "lusón", pero estaba en territorio de los titos.

 

(2) Ciudades de los belos y titos: Segeda, ciudad principal de los belos; Arcóbriga (Arcos), cerca de Ariza; Attacum (Ateca); Ocilis (Medinaceli).

 

(3) Ptolomeo da como celtíberas las ciudades: Belsium o Balsio (Cortes); Turiasso (Tarazona); Bursada (Borja), y otras no identificadas: Mediolum, Istonium, Alaba, Libana y Urcesa.

(4) Ciudades olcades: Segóbriga, Valeria, Laxta (Iniesta), Ercávica…

(5) Lobetum (Albarracín); Turbolium (Teruel).

         

          Probablemente algunos de estos testimonios han sido superados en la actualidad, por nuevos descubrimientos. Por ejemplo, Daroca que siempre se creyó que ya existía en época romana, se ha podido comprobar que fue fundada por los árabes, aún cuando Aguado Bleye, como ya hemos indicado anteriormente, la da como una posible ciudad de los lusones con el nombre de Contrebia (¿era Daroca?).

 

 I I

 

Comunidad de Daroca

 

          Las denominaciones Campo de Romanos y Campo de Godos, que designan dos grandes comarcas de la Comunidad, implican, a juicio de Menéndez Pidal, un recuerdo indudable de los repartimientos de tierras entre hispano-romanos y godos, de que habla el Código de Eurico y posteriores leyendas visigóticas.

         

          A finales del siglo XI, la hueste del Campeador, reconciliado con su rey, remonta victorioso el curso del Jiloca para plantar sus tiendas en Calamocha, donde celebró la Pascua de Pentecostés en mayo de 1089.

 

Poema del Mío Cid:

 

Cantar 1º - 46.

 

Aguijó mío Çid

ivas cabadelant

y affincó en un poyo

que es sobre Mont Real

alto es el poyo

maravilloso e grant

non teme guerra,

sabet, a nulla part.

Metió en paria

a Daroca enantes

desí a Molina

que es del otra part

la terçera Teruel,

que estava delant

en su mano tenié

a Çelfa la del Canal.

 

Cantar 1º - 49.

 

Quiérovos dezir

del que en buena çinxo espada,

aquel poyo

en él priso posada;

mientras que sea el pueblo

de moros e de la yente cristiana

el Poyo de mío Çid

asil dirán por carta.

Estando allí,

mucha tierra preava

el val de río Martín

todo lo metió en paria.

 

          Para las actuales comarcas de Jiloca y Campo de Daroca las fechas más antiguas datadas corresponden a la reconquista de este territorio.

 

          La obra de la reconquista cobra extraordinario impulso, al alborear el siglo XII, con Alfonso I el Batallador. Tomó Zaragoza en 1118. En el siguiente conquistó el castillo de María, la villa de Cariñena y su campo y las riberas del Huerva hasta alcanzar las alturas del puerto de San Martín, donde debió dejar la frontera.

 

          En 1120 sitió Calatayud. El walí de Valencia, Tamin, hermano de Ali ben Yusuf emir de los almorávides, juntó un potente ejército integrado en su mayoría por voluntarios lamtuníes, que partió en socorro de los sitiados. El Batallador les salió a su encuentro en los campos de Cutanda, donde se trabó reñida batalla en la que los cristianos, sin sufrir pérdidas de consideración, derrotaron por completo al enemigo que dejó 20.000 muertos sobre el campo y el resto huyó desbaratado a Valencia. Fue esta famosa batalla de Cutanda, la más importante de las ganadas por don Alfonso y tuvo lugar en

 

jueves 19 de Rabie, año 514 de la Hégira, correspondiente al 24 de junio de 1120.

         

          Fue un triunfo tan extraordinario que parecía increíble si no estuviera atestiguado al detalle por los propios cronistas árabes. Fueron muertos en la pelea Abu Bekr ben Alari, el Alfaqui Amed ben Ibrain, el cadí de Xelvis Abu Ali ben Alfarrá y otros personajes y caudillos almorávides. Por parte cristiana se significó en la batalla el conde de Poitiers, que sirvió al rey con 600 caballos

         

          El desastre de Cutanda debió alcanzar tal magnitud que, según refiere ya la Crónica de San Juan de la Peña y lo repiten historiadores modernos, la frase "esto va a ser peor que lo de Cutanda", quedó desde entonces marcada en el lenguaje popular en Aragón, para indicar que por alguna causa mal enfocada puede ocurrir un cataclismo o una gran pérdida.

 

          Sobre la toma de Daroca por el Batallador, hay discrepancias. El autor de la Crónica Pinatense refiérela en 1118, fray Gauberto Fabricio de Bagdad la remonta a 1113, Beuter la retrasa a 1130 y el prudente Zurita, sin citar fecha, relata la reconquista de toda la cuenca del Jiloca, hasta Monreal, a continuación de la toma de Calatayud en 1120.

 

          Aunque todo está un poco confuso, la toma de Daroca, se considera que lo fue entre 1120 y 1122, ya que en esta fecha ya reina en ella Alfonso I y en 1124 ya tiene el primer tenente documentado, un tal Cajal. Y también en 1122 las tierras de Calatayud y Daroca eran incorporadas a la diócesis de Sigüenza. Para fijar las fronteras de esta zona, el rey considera que la mejor forma de hacerlo es repoblarlas con la mayor rapidez posible y asentar definitivamente a la población. Y lo hace entre los años 1124 y 1127.

 I I I

 

        Aseguradas las fronteras de Monreal, organizó don Alfonso el territorio conquistado, constituyendo la Comunidad de Daroca, régimen democrático e independiente, el más apropiado para poblar y defender aquellas tierras arriesgadas, dotándola de buenos fueros y privilegios libérrimos de carácter concejil-señorial, tanto por la amplitud de las libertades y exenciones que otorgaban a los pobladores, cuanto por la preponderancia y autoridad con que aparece invertido el concejo.

 

          El contenido del fuero de Daroca nos es desconocido, pero su existencia consta por el otorgado a la villa de Cáseda (Navarra, en los límites con la provincia de Zaragoza).El fuero otorgado por el Batallador en 1129 a la villa de Cáseda, en la Merindad de Sangüesa, alude al fuero de Daroca con las siguientes palabras:

 

 

Concedo vobis vicinos de Caseda tales foros quales habent illos

populatores de Daroca et de Soria.

         

 La Comunidad de Daroca sufrió un rudo golpe en 1134, con la muerte de su regio fundador.

 

          En tiempo de Pedro II, el año 1205, el Arzobispo D. Raimundo de Castrocol, distribuye colaciones eclesiásticas entre las iglesias de Daroca:

         

          Ego Raymundus Dei gratia Cesaraugustanae Sedis Episcopus: Clericos Santae...

 

          El licenciado Cristóbal Núñez y Quílez, que nació en Daroca, donde ejerció como Racionero de la parroquia de San Miguel, escribió  Antigüedades de la ciudad de Daroca y da como fecha errónea 1255, sin embargo el Libro Bermejo, folios 31 y 32, señala como fecha 1205.

 

          En tiempo de Jaime I el Conquistador, después de la conquista de Valencia, acaeció el milagroso suceso de los Corporales de Daroca, en los montes de Luchente en 1239, 23 años antes que ocurriera en Italia el milagro de Bolsena. Aquel magno hecho eucarístico, tuvo resonancia mundial. La más antigua versión del milagro es la que consta en la conocida Carta de Chiva, documento del año 1340.

 

          Al no tener hijos varones, Pedro IV pretendió que fueran admitidas las hembras a la sucesión de la corona y a primeros de 1347, publicó el Ceremonioso su propósito de que le sucediera en el trono su hija mayor doña Constanza, pero ni Daroca ni su Comunidad juraron la Unión, porque no agradó a los aragoneses la decisión real por inusitada y arbitraria.

 

          No debe pensarse que la fundación de la Comunidad fuera innovación caprichosa del Batallador, por el contrario fue una medida bien meditada que respondía a una necesidad poderosa y a la finalidad de consolidar lo conquistado.

 

          No es la Comunidad un territorio más o menos extenso, ni una población más o menos densa asentada en él. El territorio y la población son sus elementos físicos, pero la Comunidad es esencialmente un régimen cuyas notas características son libertad e ingenuidad de sus habitantes -en el sentido latino de hombres libres en contraposición a los siervos-; su misión directa al rey con exclusión de señoría feudal; fraternidad e igualdad entre las aldeas; mancomunidad de intereses e igualdad de fuero con plena y exclusiva organización económica, administrativa, judicial, militar y aún política y social constituyendo una verdadera provincia exenta, unida a la corona por el vínculo de una confederación natural y necesaria, sumisa y leal al rey, pero también muy celosa de sus libertades. Hasta el reinado de Jaime I la Villa y la Comunidad se identifican. A la Villa pertenece el territorio y en ella reside el gobierno único presidido por su Justicia, con atribuciones militares, políticas, administrativas y judiciales. Las aldeas no tienen personalidad política independiente y ambas son representadas en Cortes por los mismos síndicos y procuradores.

 

          A medida que se hacen fuertes las aldeas, surgen las discordias con la Villa y en el siglo XIV, sintiéndose fuertes y unidas, se alzan con la Comunidad de la que queda excluida la Villa y aparece la Universidad o Comunidad de aldeas de Daroca con representación en Cortes, independiente y separada.

 

          Dice Antonio Serrano Montalvo en su obra La población de Aragón según el Fogaje de 1495, cuando se convocan las Cortes de Tarazona en ese mismo año para la autorización del fogaje, ...con objeto de efectuar una ajustada recogida de las sisas, encuentra un documento entre los papeles complementarios del censo en el que se indica la forma del asiento de los asistentes en los bancos, ya que tenían acotado un espacio político de debate.

         

Ese espacio de debate, de gran importancia, significa la cercanía al Rey de los distintos representantes. 

Forma del assentar en Las Cortes.

          Primo en los banquos que estan de largo a la mano dreyta del Senyor Rey se posa el braço ecclesiastico.

          Item a la part siniestra del señor Rey estan los nobles cerqua del dicho Señor.

          Item apres de los nobles a la dita part siniestra están los Caballeros e infançones en los banquos largos.

          Item en los banquos traveseros que están cara a cara del Señor Rey están las universidades en aquesta manera:

          Dextera regia: Huescha, Albarrazin, Daroqua, Alcanyz, Aldeas de Teruel, Tamarit y Almudevar.

          In medio: Çaragoça, Jaqua, Calatayud, Aldeas de Calatayud, Montalban, Sos y Sarinyena.

          Siniestra: Taraçona, Barbastro, Teruel, Aldeas de Daroca, Fraga, Alagon y Tahust.

 

          Supongo que para llegar a un acuerdo como este en la determinación de los asientos, habría de todo: intrigas, astucias, manejos subrepticios, codazos... Menos bofetadas, de todo. E incluso algunas veces hasta eso.


 I V

 

Los tres últimos sucesos de carácter militar que importan a Daroca y a la Comunidad son: la guerra de Cataluña, el sitio de Fuenterrabía y la guerra de Sucesión, pero su intervención en ellos fue muy limitada.

 

Para la guerra de Cataluña (14621472), además de otros socorros económicos, mantuvo a sus expensas dos compañías de 150 hombres cada una, mandadas por Juan Robles de Cariñena y Martín Aznar de Burbáguena.

 

Para el sitio de Fuenterrabía (1521-1524), asimismo con otras dos compañías cuya leva y mantenimiento gastó más de 12.000 ducados de plata.

 

Durante la guerra de Sucesión es de señalar el asalto y saqueo de Daroca por las tropas de Felipe V, al mando del mariscal Pons, seguido de su inmediata evacuación y derrota en Calamocha, por las tropas del Archiduque, que capitaneadas por el conde de La Puebla y auxiliadas por los paisanos de Daroca. Este hecho de armas ocurrió el 16 de diciembre de 1706.

         

          El triunfo de las armas de Borbón no fue favorable a las Comunidades aragonesas. El espíritu reformista y centralizador de Felipe V alteró profundamente su régimen político y administrativo: les suprimió casi todas sus atribuciones judiciales; los oficios de frontería y el asistente de la Comunidad, que  fueron sustituidos por un Corregidor de nombramiento real y hasta los antiguos sexmeros cambiaron su representativo y prestigioso nombre por el de diputados. Desde entonces arrastraron las Comunidades una vida lánguida y precaria hasta el año 1837 en que fueron suprimidas por un simple real decreto.

 

De la obra Castillos de Aragón (Tomos I, II y III), Cristóbal Guitart Aparicio, en el Capítulo VII (Tomo II). La defensa del reino desde Jaime I hasta los Reyes Católicos, tomamos nota para una ficha general sobre  la Comunidad de Daroca y distritos limítrofes por el este.

 

En este capítulo hace mención a los castillos e iglesias-castillo, por orden alfabético:

 

Alcaine, Anento, Báguena, Berrueco, Blancas, Burbáguena, Cariñena, Codos, Cosuenda, Fuendetodos, Huesa del Común, Langa del Castillo, Monforte de Moyuela, Monreal del Campo, Moyuela, Ojos Negros, Peracense, Pozuel del Campo, Romanos, Santed, Segura de los Baños, Singra, Tormos, Torrecilla del Rebollar, Valmadrid, Villafeliche y Villarreal de Huerva (Tomo II) y ampliados (en el Tomo III), con los de Bádenas, Bello, Calamocha, Cervera del Rincón, Cerveruela, Codo, El Poyo del Cid, Fuentes Claras, Lagueruela, Ferreruela, Muel, Torralba de los Frailes, Torralba de los Sisones y  Tosos.

 

          En la página 49 dice:

 

Los territorios donde se constituyó la Comunidad de Daroca fueron ganados por Alfonso I el Batallador (1122), que estableció sus avanzadas en las fortalezas de Monreal del Campo y Singra (1124), pero el fuero de institución de la Comunidad fue otorgado por el príncipe Ramón Berenguer IV (1142), inspirado en el de Calatayud y también según principios democráticos.

Su jurisdicción fue la más extensa de todas las Comunidades de Aragón, desde Cariñena a Singra de norte a sur, y de Gallocanta a Azuara de oeste a este, dividiéndose en Sexmas y contaba 117 aldeas (Esteban Abad, R.: Estudio histórico-político sobre la ciudad y Comunidad de Daroca, Teruel, 1959). A diferencia con la de Calatayud, contenía pocos enclaves de señorío -Villafeliche, de los Azagra; Cutanda, de la mitra zaragozana; Encinacorba, de la Orden Militar de SanJuan; Codos, de la del Santo Sepulcro-, por lo cual, casi todos los castillos que se levantaron eran puestos militares y de refugio, y los atendían los propios vecinos, excepto los de Daroca, Santed, Tornos y Monreal del Campo, que dependían de la Corona, la cual nombraba sus alcaydes según las citadas Relaciones de Jaime II y Alfonso IV.

Su historial militar fue algo menos agitado que en la Comunidad de Calatayud, excepto durante la guerra de los Pedros. La mayoría de los castillos existentes en esta Comunidad son de piedra, de tosca fábrica y con pocas novedades, salvo el de Peracense, y parecen hechos aprisa. Sólo el castillo Mayor de Daroca muestra traza musulmana, por lo que se estudió en el capítulo correspondiente, y también escasea la influencia mudéjar, salvo en los más septentrionales: Villafeliche, Cosuenda, etc.

Aunque no faltan sierras, el territorio es menos quebrado que en la de Calatayud, y abundan rasas mesetas que reciben el nombre local de "Campos", situadas a bastante altitud. Por eso, también hay menos castillos de posición roquera.

 

          En las publicaciones de Campillo (Campillo, T. del: Documentos históricos de Daroca y su Comunidad, Zaragoza, 1915), Andrés y Valero (Andrés y Valero, F.: Castillos turolenses. Rev. "Teruel", núm. 24, 1960) y Esteban, particularmente en la primera, encontramos infinidad de noticias sobre nombres de alcaydes y obras de fortificación en numerosos lugares ya desde finales del siglo XIII, y sobre todo,  reinando Pedro IV (1336-87). Campillo nos informa del nombramiento de Juan Fernández de Heredia, comendador de Alfombra (supongo que quiere decir Alfambra) y futuro gran maestre, de inspector de los castillos de las fronteras (1338) del mandamiento real para reparar murallas y castillos en las aldeas de la Comunidad de Daroca (1367), y de la misión de Domingo López Sarnés para visitar las obras en los castillo de las Comunidades de Calatayud y Daroca (1373).

          Es bastante elevado el número de castillos que podemos reconocer, todos abandonados, algunos en estado fragmentario e incluso en meros vestigios, pero había otros de los que tenemos alguna referencia histórica: Cubel, Used, Torralba de los Frailes, Torralba de los Sisones, Gallocanta, Pancrudo, Fuentes Claras, Aladrén, Castil-Pedrés, Alcanit y Luco de la Huerva y otros. También habría numerosas torres de vigía, algunas de las cuales mencionaremos. En Cerveruela hay una sobre un risco, bastante alterada.

          Al oriente de la Comunidad de Daroca se formó la de Huesa de extensión muy reducida y vida precaria, por lo que incluiremos en este apartado sus castillos de Huesa y Segura. También incluiremos, por proximidad geográfica, los de Valmadrid, Fuendetodos y Alcaine. Este último era el único que atendía la Corona en la mitad oriental de los territorios situados al sur del Ebro, pues todos los demás eran de señorío privado.

          A continuación describe en detalle y uno a uno, los siguientes castillos: Huesa del Común (Ossa), Peracense (Pietra Solez), Ojos Negros, Santed (Sentet o Santet), Villafeliche (Villafeliz), Anento, Langa del Castillo, Báguena, Alcaine (Arcayne), Godos, Villarreal de Huerva, Pozuel del Campo, Monforte de Moyuela, Torno y Berrueco (Castil Berrueco), Burbáguena (Burbaca o Burbacana), Torrecilla del Rebollar, Cosuenda, Valmadrid, Fuendetodos (Fuen de Tosos) y Moyuela (menciona el de Plenas, Segura de los Baños, Monreal del Campo (Mont Regali) y Singra (Signa), Cariñena (Carangena), Blancas y Romanos.

 

          Según Lacarra (Aragón en el pasado), lo conquistó Ramón Berenguer IV, lo colocó bajo la tenencia de Galín Sanz, tercer señor de Belchite, y concedió al lugar los fueros de Zaragoza (1157). Fue efímeramente cabeza de una Comunidad de aldeas que pronto se integró en la de Daroca. En 1610 escribía Labaña: "El lugar está asentado sobre el cerro, y aún está un pedazo del castillo arruinado". Posteriormente, los vecinos bajaron al llano, y hoy quedan sobre el "monte fuerte" las bases de dos torres de piedra"

 

          Al hablar de las iglesias-castillo, en la página 62 y siguiente, dice: Blancas y Romanos. Blancas dista solo 4 kilómetros de la raya castellana en una zona rasa que es prolongación de la Paramera de Molina. Desde los tiempos de Jaime II, fue siempre una de las primeras víctimas de los invasores, y la incendiaron en 1356; Pedro IV autorizó su abandono si no se podía defender (1362). En 1452 volvió a ponerse en situación de defensa.

 

Madoz citó la iglesia de San Pedro sobre ruinas del castillo. Efectivamente, la iglesia de Blancas se concibió como un reducto fortificado y de su antigüedad es testigo su nave central, cubierta con bóvedas de crucería sencillas (siglos XIII o XIV). Las colaterales, abovedados con crucería estrellada, parecen posteriores. El ábside es poligonal por dentro, pero exteriormente es un cubo semicilíndrico de adusto aspecto y con vestigios de fortificación. La torre cuadrada conserva saeteras y las ménsulas de una buharda, y esta aislada hasta que se prolongó la nave mayor en 1864 por su tramo de los pies. A unos 4 kilómetros de Blancas había una torre de defensa, según Andrés y Valero.

          La fortificación de la iglesia de Romanos no afectó al templo. Se le rodeó de una cerca de mampostería para formar un recinto refugio cuya planta es un cuadrilátero irregular, de unos 40 por 25 m., reforzado por tres torreones cilíndricos. Se halla bastante bien conservado y muestra la particularidad de un camino de ronda por su cara interna, volado sobre arcadas de ladrillo que se apoyan en ménsulas, hoy bastante deteriorado. La iglesia tiene grabada la fecha 1570, que concuerda con su fábrica gótico-tardía, y su ábside está engastado en la cerca, pero la torre mudéjar es bastante más antigua, probablemente del siglo XIV, al igual que la curiosa cerca. La portalada de ésta es de buena sillería, análoga a la del templo, y será también contemporánea suya; tiene un arco de medio punto.

 

  V

 

El territorio

 

          A los efecto económicos y administrativos la Comunidad de aldeas de Daroca, se dividió en cinco distritos llamados sexmas que fueron las de Barrachina, Campo de Gallocanta, Langa, Río Jiloca y Trasierra. Luego se incorporaron a mitad del siglo XVII la de Huesa y Baronía de Segura, formando la sexta sexma, llamada La Honor de Huesa. Luego, buen número de aldeas de la Comunidad quedaron destruidas y despobladas y reducidas otras a simples pardinas.

 

Composición de las sexmas.

 

Barrachina:

Allueva, Alpeñés, Bañón, Barrachina, Bea, Cérida, Cerver, Collados, Cosa, Corbatón, Cuencabuena, Fonfría, Godos, Lagueruela, Cuevas de Portalrubio, Lechago, Nueros, Olalla, Pancrudo, Portalrubio, Rubielos de Mora, Torrecilla, Torre los Negros, Valverde y Villarejo (El).

Gallocanta:

Anento, Báguena, Bello, Castejón, Ferreruela, Gallocanta, Cuerlas (Las), Murero, Odón, Retascón, San Martín, Santed, Torralba de los Sisones, Used, Valconchán (Balconchán), Valdeorna, Val de San Martín, Villanueva de Jiloca y Villarroya del Campo.

Langa:

Badules, Cariñena (villa), Cosuenda, Cucalón, Langa, Lechón, Mainar, Romanos, Torralvilla, Villadoz, Villahermosa y Villarreal.

 

Río Jiloca:

Almohaja, Blancas, Burbáguena, Calamocha, Caminreal, Poyo del Cid (El), Fuentes Claras, Luco, Manchones, Monreal (villa), Navarrete, Ojos Negros, Peracense, Pozuel, Singra, Tornos, Torrijo, Villafranca y Villar del Salz

 

Tras-sierra:

Aguilón, Aladrén, Azuara, Bádenas, Cerveruela, Collados (El Colladico), Herrera, Fombuena, Lanzuela, Loscos, Luesma, Mezquita, Monforte, Moyuela, Nogueras, Paniza, Piedrahita, Rudilla, Santa Cruz de Nogueras, Villar de los Navarros y Vistabella.

 

Honor de Huesa:

Anadón, Blesa, Cortes de Aragón, Huesa del Común, Josa, Maicas, Muniesa, Plenas, Plou, Salcedillo y Segura de Baños.

 

NOTA.- La sexma de la Honor de Huesa se incorporó a la Comunidad el 10 de diciembre de 1492.

 

Poblados desaparecidos

 Al mismo tiempo, Rafael Esteban Abad, hace una enumeración de las aldeas, lugares o pardinas que se encuentran desaparecidas en la actualidad, por despoblamiento o abandono de sus habitantes, algunas por hechos documentados y conocidos, como fue la llamada “guerra de los Pedros”, pero otras por motivos totalmente desconocidos. Sin embargo conocemos los nombres de todas y su ubicación por documentos que así lo atestiguan. Relacionamos los nombres de los lugares que se encontraban próximos a esta sexma citada anteriormente:

- Alcañiz de la Huerva o Alcañicejos: Situado  en la margen izquierda del río Huerva, entre los términos de Tosos, Aguilón, Herrera de los Navarros, Vistabella y Aladrén.

- Alcocer: Pardina entre Paniza y Villarreal.

- Cámaras: Próximo a El Colladico, situado junto al río de su mismo nombre.

- Castelejo: Entre Loscos y Bádenas.

- Luquillo: Al desaparecer, su término fue agregado a Herrera de los Navarros.

- Mercadal: Su término fue agregado a Villar de los Navarros.

- Miquel: Su término fue agregado a El Colladico.

- Navas, Las: Todavía se conoce como el puerto de Las Navas.  Su término fue agregado a Paniza.

- San Martín del Puerto: Pardina entre Paniza y Villarreal.

- Tortolos: Llamado también Tortolón, es el primitivo nombre que tuvo Villarreal.

Todavía hay otras conocidas por sus nombres, como son:

- Lalorda, cerca de Collados.

- Losilla, agregado a Bea y Fonfría.

- Sec, que conserva aún su ermita con el nombre de Virgen de la Silla.

- Pelarda, cerca de Olalla, que conserva su ermita.

- Puerto Élice, agregado a Cucalón.

- Tonda, agregado a Lagueruela.

 

La población

 

Tres etnias distintas, con otras tantas religiones, poblaron la Comunidad: cristianos, judíos y musulmanes, comúnmente conocidos como moros. Sólo a los cristianos afectaba el régimen de la Comunidad y por eso se llamaban comunistas, a diferencia de las comunidades castellanas que se llamaron Comuneros.

 

Oficios de la Comunidad

 

          Los regidores, el asistente, lugartenientes de asistente, los sexmeros, el receptor general y el procurador general.

 

          Daroca fue elevada a ciudad por Pedro IV en 1236 y sus vecinos fueron también elevados al rango de ciudadanos honorables. Los sexmeros estaban exentos del alojamiento de soldados y bagajes durante el año de su oficio; para ser elegidos debían tener en bienes y hacienda por valor de 1.000 ducados. La más antigua y peculiar función era conocer y sentenciar las causas habidas entre aldeanos por razón de ejidos (campos comunes de un pueblo, lindantes con él, que no se labran, y donde suelen reunirse los ganados o establecerse las eras), caminos, dehesas, aguas y escalios (tierras yermas que se ponen en cultivo, roturación de montes) y debían visitar las aldeas una vez por año para inspeccionar su estado, hacienda y administración, velando por ellas.

         

Al frente de cada aldea había dos jurados encargados de la administración de la justicia en las causas civiles, cuidando al propio tiempo de la policía, orden público y administración de la hacienda de los lugares. Pero el verdadero régimen de las aldeas, era el de concejo abierto constituido en un principio por la asamblea de todos los vecinos y más tarde el concejo limitado, integrado por los jurados y demás oficiales con veinte o doce concejantes (palabra en desuso). El concejo se reunía cuantas veces sus componentes lo estimaban conveniente. El primer magistrado de la ciudad era el Justicia, que como insignia llevaba una vara de ébano hasta de dos palmos de larga.

 

Fuero de Daroca

 

          La norma que rigió la vida de la Comunidad está contenida en el Fuero. Del primero, otorgado por el Batallador, solo consta su existencia por el otorgado a la villa de Cáseda en 1129, pero su contenido concreto nos es completamente desconocido. Ramón Berenguer IV concedió nuevo fuero en el mes de noviembre de 1142 (facta carta mense novembris Era MLCLXXX).

 

          El carácter del fuero es de los llamados de población y a conseguir la finalidad pobladora obedecen casi todas las disposiciones como inviolabilidad del domicilio, división forzosa de la herencia, exenciones y derechos individuales de los pobladores, inspirados en un criterio igualitario y democrático, poco frecuente en los cuerpos legales de aquella época. Tiene influencia germánica, si bien en algunas penas como mutilación, lapidación y desentrañamiento, suponen la pervivencia en el Fuero de un remoto vestigio de iberos y celtas.

 

          El Fuero termina con estas palabras:

 

          Al que quisiere romper o quebrantar esta carta, sáquenle las entrañas y venga sobre él la maldición de Dios y de Santa María y de todos los Santos y sea maldito y excomulgado con Judas Traidor y tenga su mansión en el infierno en compañía de Datán y Abirón. Amen.

 

          Dejó tan profunda huella en la vida social de la Comunidad, que en parte se advierte en las vivencias actuales: la libertad de testar, la división igualitaria de la herencia entre los hijos y aún la distribución en vida del patrimonio de los padres cuando son ancianos o todos los hijos han llegado a tomar estado, instituciones arraigadas en las costumbres actuales del territorio de la Comunidad. Aznar Navarro dice:

¡Saludemos al venerable Fuero de Daroca como padre espiritual, como "alma mater" de tantos y tantos portentosos monumentos de las viejas legislaciones aragonesa y castellana!

 

Orfebrería

 

          Restos de esmaltes traslúcidos aparecen en cruces del siglo XV, marcadas con el punzón darocense, como las de Tornos, Badules, Lanzuela y Albalate del Arzobispo.

                    Como muestra empírica puedo testificar, que Serafín Belanche me mostró en cierta ocasión en la iglesia de Ferreruela de Huerva, una cruz o un copón, no recuerdo bien, marcados con el punzón de un orfebre de Daroca.

 Armas

 

Antiguas

          De gules, seis ánsares de su color, en dos, dos y dos.

 

Modernas:

          De oro, cuatro patos de gules, realzada de ocho florones sumados de perlas y puntas alternando; el círculo guarnecido de esmeraldas y rubíes. Puede verse en la portada del antiguo convento de San Valentín de Báguena, fundado por la Comunidad y en la casa de ésta, plaza de San Pedro núm. 22 de Daroca, desde 1775.

 

          NOTAS.-

- Lusones: (ver Aragón en su historia, pág. 45). Su capital teórica era “Contrebia Carbica” (Daroca?).

- Belaiscos: valle de la Huerva.

- Clanes idénticos de parentesco, entre lusones y belaiscos.

- Tribu, clan, familia, organización social con culto al jefe.

- Prefijos: “Bur” (eta) - “Burr” (en) - “Bel” - “Belais

- “Lug”: dios celta muy venerado.

- Culto a las fuentes: “Dercenna” y “Nurtha” (manantiales en el ámbito turolense)

- Venerados: caballo y toro.

  

Para continuar

1 - Situación, entorno y generalidades 2 - La vida cotidiana
3 - El trabajo y los oficios 4 - Las comunicaciones
5 - Edificios públicos
civiles
6 - Edificios públicos
religiosos
7 - Tiempo lúdico

Comentarios y sugerencias

peirones@peirones.com

Volver al principio de página
Volver a la página PRINCIPAL