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Los peirones en Aragón: HUESA DEL COMÚN
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Huesa del Común: peirón de San Miguel.

 

H u e s a
del
C o m ú n

 

 

 

 

 


Pueblo de la provincia de Teruel, partido judicial de Calamocha.

Peirones

Los datos sobre los peirones de esta página, han sido tomados del artículo de M. Ayete Belenguer, publicado en la revista OSSA (nº 2, págs. 13 a 17, dic. 95), de la Asociación Cultural "Castillo de Peñaflor" de Huesa del Común.

Para leer el artículo completo, ir al final de esta página

Todavía quedan dos peirones en pie, pero se tienen pruebas fiables de la existencia de otros siete y probablemente de alguno más.

Peirón de SAN MIGUEL. Es el que se corresponde con la fotografía inicial de la página y es en el estado en que se encuentra actualmente (agosto de 2000).

Huesa del Común: peirón de San Miguel.La fotografía de la izquierda es la que aparece en la revista mensionada y en la que se decía:

"...situado al final de la Vega, protegía la entrada del camino de Blesa;"
"... barroco de ladrillo, grandioso y esbelto, está construido sobre una base cuadrada de piedra de 4x4 metros, a la cual, formando escalera, se le superpuso otra de 2,7Ox2,70 y aún una tercera de 2x2 metros, sobre la cual simétricamente se alza el peirón, de base cuadrada, de 1,20 m. de lado y de una altura total de 6,90 metros, que supongo estaría rematado con una pequeña cruz de forja. Una pequeña imagen del Santo (por cierto, manco de la mano derecha y sin sujetar su pedestal) ocupa el hueco de la hornacina. Los adornos en su cara son iguales: decoración mudéjar de rombos al igual que todo él. Estimo que puede ser de la misma época que la torre de la Iglesia (1604-1609) y me aventuro a decir que antaño pudiese tener adornos mudéjares de cerámica, dado que en sus pies, desparramados, se han encontrado fragmentos de baldosines vidriados en verde y azul".

 

 

 

Huesa del Común: peirón de san Pedro.

 

Peirón de SAN PEDRO. Estado en el que se encuentra en la actualidad (agosto de 2000). Ha sido restaurado recientemente y la imagen se halla en buen estado de conservación.

 

 

 

 

 

Huesa del Común: peirón de San Pedro.

Fotografía de la izquierda: el mismo peirón según la revista OSSA citada.

"De construcción rústica (piedra y ladrillo forrados de yeso), no muy alto y sin ningún adorno", protegía la entrada de "Plou (hay que recordar que este camino subía por el llamado "atajo" hasta la Loma de la Horca)"

 

 

 

 

 

 

Huesa del Común: peirón de San Jorge.

 

Peirón de SAN JORGE. "...situado en el vértice que forman las hiladas del Cerro y del Val y bastante separado de los caminos, vigilaría a los procedentes de Anadón y Salcedillo y a los que bajasen por el Val. Los restos muy visibles y apreciables en lo más alto del Cerro, hacen pensar en la existencia de dos peirones,..."

 

 

 

 

Huesa del Común: peirón de Las Almas.

 

Peirón de LAS ALMAS. "...con restos visibles de piedra sin labrar en su base de 70x80 cm., en el Alto del Molino de Plou, protegía la entrada de los procedentes de Plenas, Moyuela, Moneva y de los que accedían en carro procedentes de Blesa".

 

 

 

 

 

Peirón de LOS TRES CAMINOS. "El desaparecido en Los Tres Caminos, cuyo nombre cierto no se recuerda pero sí la existencia de uno en este lugar, bien pudiera haber protegido el acceso por la Faja Roya a carros y galeras. Para los que expongan alguna duda recordaremos que no existían carreteras en otros tiempos y el camino para Rudilla y Monforte era por el Pleno, con una fuerte cuesta arriba o abajo, según tocara, (aún visible hoy en día y que usan con el ganado) que andando o en caballería se podía se podía realizar, pero lo veo dudoso con aquellos carros de antaño".

Peirón de SAN JUAN. "...cuyos restos aún se encuentran en el Huerto de San Juan, próximos al cruce del camino de la Vega con el de Menaya".

Peirón de SAN BENITO. "El peirón de San Benito, en el Morinillo, en la esquina del comienzo del camino del mismo nombre, protegía el acceso de caminantes o de caballerías que 'atajando' quisieran llegar a 'La Villa'".

Peirón de los SANTOS MÁRTIRES. "El de los Santos Mártires, parecido al de San Miguel, derribado durante la Guerra Civil para construir en su lugar una "garita de guardia" en donde hoy tenemos el transformador, se encargaría de proteger el acceso de Muniesa y del camino del Palomar".

Peirón de SAN PABLO. El de "...San Pablo, nombrado en todas las ocasiones que he tratado el tema de los peirones y de cuyo emplazamiento no se ha sabido dar razón. ¿Fue quizás el de Los Tres Caminos?. Algunos aseguran que no. Siendo así, pudo ser el del Pleno o el del Amadeo. ¿O acaso existió
algún otro más?"
"Tomando como base lo anteriormente expuesto y, a pesar de todos los peirones mencionados, cabe la hipótesis de la existencia de uno más de ellos para completar el cerco de protección por todos los accesos a Huesa. Este pudo estar situado en la proximidades del Cementerio para proteger la entrada por el camino de Maicas. ¿Sería el de
San Pablo?"

 

 

Para conocer mejor el pueblo

En la obra de Antonio UBIETO ARTETA, Historia de Aragón. Los pueblos y los despoblados, II. (Anubar Ediciones, Zaragoza, 1984), se hace un breve resúmen sobre la historia de Huesa del Común, el cual copiamos a continuación.

"HUESA, HUESA DEL COMÚN (T). H. (hoja del mapa topográfico nacional 1/50.000 del Instituto Geográfico y Catastral): 466. L. (longitud): 41.00.40; E. 2.46.10. Alt. altitud): 869. Ext. (extensión): 4.385.

Topónimo preindoeuropeo (MARCO, Toponimia, p. 161).
Huesa, hasta 1860. Huesa del Común, desde 1873.
Villa, en 1242 y 1785.
Merinado en Teruel (1295). Merinado de Zaragoza, con sus aldeas (1321). Sobrecullida de Montalbán (1488-1495). Comunidad de las aldeas de Daroca desde 1626: sesma de la Honor de Huesa. Vereda de Montalbán (1646). Corregimiento de Daroca (1711-1833). Ayuntamiento (1834). Partido judicial de Montalbán. Se le une (1970-1980) Rudilla. Se incorpora (1965) al partido judicial de Calamocha.
Otros núcleos: Masía de Romanos y Masía de Yerna. Molino Los Molinos.
En 1438 eran aldeas de Huesa los lugares de Anadón, Blesa, Maicas, Muniesa, Plou y Salcedillo (SINUÉS, nº. 997); en 1491 se citan además los de Cortes de Aragón y Josa (SINUÉS, nº. 1013).
Propiedad de la tierra:
De realengo entre 1154 y 1174, por presentar tenentes (UBIETO ARTETA, Los tenentes, p. 216).
El 21 de diciembre de 1248 Jaime I de Aragón dio a Peregrín de Atrosillo la viña y castillo de "Osa", con sus aldeas y pertenencias, reconociendo además que le debía 1.400 marabotinos de oro (HUICI- CABANES, Documentos de Jaime I, nº. 482).
El 5 de abril de 1252 Jaime I de Aragón dio a Peregrín de Atrosillo el castillo y villa de Huesa (HUICI-CABANES, Documentos de Jaime I, nº. 596).
En 1295 era de realengo, con sus aldeas (Codoin, 39, p. 213).
El 8 de febrero de 1328 Alfonso IV de Aragón vendió a Pedro de Luna, arzobispo de Zaragoza, varias poblaciones, entre las que se cuenta Huesa, con sus aldeas y derechos (UBIETO ARTUR, Nobiliario, p. 141).
En 1409 era de María de Luna (ARROYO, División, p. 102).
El 1 de febrero de 1430 Alfonso V de Aragón ordenó que se ocupase el castillo y villa de Huesa, que había sido de Federico de Luna (SINUÉS, nº. 317).
El 17 de diciembre de 1438 Alfonso V de Aragón dio la villa de Huesa y sus aldeas (citadas arriba) a Juan Olcina (SINUÉS, nº. 997).
El 9 de junio de 1456 Alfonso V de Aragón ordenó realizar las gestiones pertinentes para incorporar Huesa y sus aldeas a la Corona (SINUÉS, nº. 1003).
El 19 de julio de 1459 Juan II de Aragón ordenó que se hiciese luición de la villa de Huesa (SINUÉS, nº. 1008).
En 1463 era de Juan Alcina (MACHO ORTEGA, Condición social, nº. 55, p. 274).
El 19 de noviembre de 1486 se hace mención que Huesa había sido incorporada a la Corona (SINUÉS, nº. 1011).
El 1 de agosto de 1503 los hombres de la Honor de Huesa y baronía de Segura dieron a Fernando II de Aragón 70.000 sueldos por su incorporación a la Corona (SINUÉS, nº. 1019).
En 1519 Carlos I donó a Luis Sánchez la comunidad de la honor de Huesa y baronía de Segura, a condición de que se pudiesen redimir (SINUÉS, nº. 1020).
En 1626 se incorporó a la Comunidad de las aldeas de Daroca, pasando a ser de realengo desde entonces.
De realengo (1785).
Arciprestazgo de Belchite en 1280 (RIUS, Rationes, p. 105). Obispado de Zaragoza. Parroquia dedicada a san Miguel arcángel. Ermita de Santa Quiteria.
Evolución de la población: 151 maravedís (1409); 181 fuegos (1488); 243 fuegos (62 cristianos y 181 musulmanes) (1495); 159 fuegos (1510); 159 fuegos (1543); 243 fuegos, mezclados (1609). Moriscos expulsados: 123 casas, a 5 individuos, 615 personas (1610). 116 fuegos (1646); 125 vecinos (1713); 60 vecinos (1717); 60 vecinos (1722); 60 vecinos (1787); 196 vecinos (1797); 150 casas, 159 vecinos y 636 almas (Madoz); 949 habitantes (N 1847); 333 habitantes (N 1970)".

De la obra de Antonio SERRANO MONTALVO, La población de Aragón según el Fogaje de 1495, (Institución Fernando el Católico, Gobierno de Aragón e Instituto Aragonés de Estadística, Zaragoza, 1995), copiamos lo que dice en las páginas 234, 235, 236 y 237 sobre Huesa del Común:

"GUESSA, 244 fuegos, [Huesa del Común, T.], (Diciembre, 9), [Villa. Comunidad de Daroca]
VCP (Vicario perpetuo): Mossen Vertholomeu Locano. R (Rector): Mossen Joan Ximenez. J (Justicia): Galcaran de Pueyo. JD (Jurado): Alfonso de Aranda. V (Vecinos): Francisco Ximenez - Ferrando Salinero, TT (Testigos): "cuanto a los moros", Joan Pardo - Geronimo Rudiella; "cuanto a los cristianos, los suso ante destos nombrados". RCS.

Primo: Pedro Vilbau, capatero,
Domingo Venedit, Galcaran de Pueyo, Joan de Salzediello,
La viuda de Domingo Lazaro, Domingo Lopez, Pascual de Salzediello
Joan Lazaro, Joan Veltran, Mossen Bertholomeu Locano, vicario
Anthon de Sesse, Joan Veltran, mayor, Bertholomeu Remirez
Joan Tarin, fidalgo, Domingo Medel, Jorge Pardo
Joan Pardo, Mossen Diego Xirnenez, Paulo Medel
Lope Salinero, Pedro Venedit, Domingo Sancho
La viuda de Joan de Trosillo, Ferrando Salinero, Joan de Vaylo, fidalgo
Maestre Geronimo, Anthon Venedit, fidalgo, La de Artal de Trosillo, viuda
Guillen de Ayuar, Artal de Pueyo, Anthon de Orinyo
Joan de Cortes, Miguel Frayre, fidalgo, Anthon Salas
Joan Palacio, barbero, Alfonso de Aranda, Joan Garces, sastre
La viuda de Vaylo, Francisco Ximenez, Joan Gentil
Joan de Fuentferrada, Francisco Gil, Mossen Joan Ximenez
Joan Medel, Mossen Joan Gentil, Mossen Gilbert, cavallero
Mossen Gilbert, capellan, Anthon Lopez, Loys de Anyon
Frances de Ayvar, Garcia 'Lopez, Frances de Anynyon, fidalgo
Joan Escorna, Miguel de Ayvar, Pedro Alaman, pobre
Pedro Ximeno, pobre, Joan Veltran, pobre, La viuda de Joan Locano, pobre
La viuda de Martin Medel, pobre, Joan Martinez, pobre
Maria de Cortes, pobre, viuda, La viuda de Lazaro Tarin, pobre

La morería de la dita villa

Homar de Janero, Cacin Carnicero, Ali de Aterquar, mayor
Mahoma de Gema, mayor, Mahoma Ballestero, alfaqui
Axa de Aquino, pobre, Yuce d'Oliet, Ali Ballestero, menor
Ali Ballestero, mayor, Enriquà, pobre, Ybraym Sobrino, pobre
Yuce de Janero, ferrero, La de Mahoma Calema, pobre
Ybraym Calema, Ali de Janero, pobre, Calema de Atercar
Calema Rocola, Yuce Janero de Yema, Mahoma de Aterquar
Ybraym de Jema, Mahoma de Homar, Alexandre Tanborino
Ali de Forten Homar, pobre, Amet de Caguat, mayor
Amet de Janero, Mahoma Farag Miston, La viuda del Miston
Ali de Audalla, Mahoma de Aterquar, Amet el Alfaqui, mayor
Ybray de Xicens, Amet el Carnicero, pobre, Mahoma Calema Calet
Ali de Calema Calet, Yuce Calema Calet, Ali de Focen del Barranquo
Mahoma Anten, su fijo, Ali de Focent de Yema, Mahoma de Catin
Yuce de Aterquar, El Cavallero, Ali el Vallestero, menor
Mahoma el Royo, Yuce de Janero, mayor, Ybraym de Cati
Mahoma el Catalan, Mahoma Camanyon, Ybraym de Janero
La de Ybrayn de Exea, La viuda de Audalla Almacan
Ybray de Almacan, Ali de Focen, alfaqui, Yuce de Focen, mayor
Forant de Janero, La viuda de Oxicens, pobre
Amet de Janero de Yema, Mahoma Celi, alfaqui
La viuda de Ali Janero Calbo, Yuce, su fijo
Ayca Mocot, menor, pobre, Ybraym de Oliet Groso
Yuce Celi, menor, sastre, Ali el Ferrero
La de Ybraym de Molina, pobre, La Sorda, pobre
Amet el Ballestero, menor, Ali Rostella Kullo
Los fijos de Juce Rostela, Ybraym Rostela, varbero
Ali de Janero, ostalero, Amet de Omar
La viuda de Ybraym Camanyon, Mahoma Rostela Entenado
Ali Rostela Entenado, Mahoma Rostela, sastre
Ali Rostela, Ybraym de la Morera, Gema de Gema
Mahoma Mellequi, Mahoma Calderon, Ybraym Calderon
Mahoma de Cati, Mahoma de Gema Granada
Ali Sage, capatero, menor, Ali Sage, ferrero, Ali Sage, ferrero, menor
Ali de Calderon, Yuce Lamorera, Mahoma Lamorera
Ali de Axa, Ybraym de Camanyon, La de Ybraym el Ferrero
Ybraym de Malegui, Mahoma de Amet, alfaqui, pobre
Ali Sage, pobre, La de Amet de Gema, pobre
La viuda de Janero, pobre, Mahoma Lamayon, fornero
Audalla Lamora, La de Yuce de Ayci, Ali de Oliet, pobre
Mahoma de Galo, Amet de Amet, Ayca de Axetons
Mahoma Rostela, calandino, Mahoma Calderon
Mahoma Calderon, menor, Ali de Jema, Ali el Tendero, pobre
Ali el Royo, Celi de Alocon, pobre, Ali de Camanyon
Calema de Ybraim Amet, Ybrayn Rostela
Amet de Ali el Royo, pobre, Mahoma Rostela
Mahoma el Carnicero, pobre, Mahoma Rostela, alfaqui
Ali Rostela Torrellano, Yuce de Alacon, Yuce el Sage, nieto
Paniquas, Focent de Janero, Jancas, pobre
Ali de la Manyon, Mahoma el Capatero, Mahoma el Ferrero
La viuda del Mas, pobre, Yuce de Janero, Mahoma de Almacan, pobre
Ali de Camanyon, Axona, pobre, Yuce de Aterquar, pobre
Ybraym de Aterquar, Ali de Aterquar, Ayca Mocot, pobre
Amet de Audalla, Mahoma de Audalla, Mahoma el Ferrero, montero
Yuce de Aterquar, Mahoma de Audalla, Ali de Audalla
Yuce Audalla, Ali Catrin, Ali de Celi
Mahoma de Celi, La viuda de Mahoma de Celi
Yuce de Axa de Alacon, Mahoma Catrin, Los fijos de Amet de Celi
Yuce de Calderon, Los fijos de Ybraym Amet, pobre, Ali Sage
Yuce de Cay, Mahoma de Gema Mostelo, Yuce de Focon
Yuce de Artequar, Mahoma el Carnicero, Mahoma Calema, carnicero
Ali de Focent, Mahoma Cati, Ali el Sage, pobre
Ybraym el Sage, su fijo, Ali el Sage, capatero, Mahoma el Sage
Ybraym el Carnicero, Mahoma Montero, Amet del Cat, pobre
Ybraym de Axa Ribiel, Mahoma Audalla, Mahoma Farag
Audalla de Audalla, Ali de Axativiel, Ali de Calema
Mahoma Xativiel, Mahoma Rebolon, Yuce de Janero, pobre
Mahoma de Janero, pobre, Ybraym de Janero
Amet de Audalla, pobre, Yuce de Sage, Amot, pobre".


Copia literal del artículo de M. Ayete Belenguer, publicado en la revista OSSA (nº 2, pgs. 13 a 17, dic. 95), de la Asociación Cultural"Castillo de Peñaflor" de Huesa del Común:

"MI PUEBLO: LOS PEIRONES

Andaba yo indagando cosas de MI PUEBLO cuando salió el tema de los peirones en una conversación, tema que quería tocar más adelante, pero dada la ocasión, ni corto ni perezoso, me puse a trabajar sobre ello. No fue tarea fácil, pues, aunque todos o casi todos conocemos dos de ellos, al profundizar en la investigación aparecieron otros muchos y además una serie de lagunas e interrogantes que trataré de comentar lo mejor posible en esta exposición.

Comenzaré diciendo que no podemos confundir "PILÓN" con "PEIRÓN". De aquéllos me ocuparé en otra ocasión; de éstos, de los peirones, es de los que voy a tratar.

Pero, ¿qué son los peirones? El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española los define como : "Columna u obelisco con una o varias imágenes". Profundizando más en las palabras claves "columna" y "obelisco", vemos que ambos nombres se denominan también "pilar" de la que procede "manchón", cuyo significado entre otros, hace referencia a: "pilastra aislada que sirve de sostén y también de adorno" y "persona o cosa que sirve de amparo, apoyo o protección".

Tal como conocemos los existentes, para nosotros, los peirones son unas construcciones en forma de columna o pilar con un hueco (hornacina) en la parte alta que alberga un santo, acabado en forma de pirámide y rematado con una pequeña cruz de forja, construidos de forma aislada en la orilla de algún camino con un fin determinado que, según el decir de nuestros mayores y la leyenda o tradición de nuestros antepasados, señala que los peirones se colocaban en los caminos de acceso a un pueblo para PROTEGER a éste y a sus gentes del paso de los malos espíritus.
Definición, conocimiento, leyenda y tradición coinciden en un ' significado que les da ampliamente uno de los textos consultados: "construcciones megalíticas (monumento de remota antigüedad construido con piedras sin labrar) de carácter religioso, supersticioso o simbólico utilizadas como elementos protectores bajo la advocación de algún santo cuya imagen aparece en la parte superior del mismo"

Quizás los antecedentes de los peirones se encuentren en los DÓLMENES o en aquellos "pilares altos en forma de aguja piramidal muy usados por los egipcios (obeliscos) que cubrían con jeroglíficos; o, ¿por qué no?, en aquellos pilares (miliarios) que ya los romanos colocaban en las calzadas indicando distancias, peligros, etc.

El viajero que haya tenido la suerte de desplazarse en vehículo o con cualquier otro medio podrá recordar la existencia de estos peirones en los caminos por los que se accede a muchos de los pueblos de nuestra geografía. Unos grandes y esbeltos, otros más toscos y pequeños, pero todos ellos colocados en las orillas o cruces de los caminos, plantados como acérrimos centinelas que vigilan los accesos del pueblo, villa o lugar.

Huesa no es una excepción: los más conocemos DOS; los menos, los mayores, más afortunados, quizás recuerden otros por haberlos visto o de oídas a sus mayores.

Desconozco, al no haber profundizado más en el tema, de cuándo datan los que han llegado hasta nuestros días: el de San Pedro y el de San Miguel. El primero de construcción rústica (piedra y ladrillo forrados de yeso), no
muy alto y sin ningún adorno. El de San Miguel, barroco de ladrillo, grandioso y esbelto, está construido sobre una base cuadrada de piedra de 4x4 metros, a la cual, formando escalera, se le superpuso otra de 2,7Ox2,70 y aún una tercera de 2x2 metros, sobre la cual simétricamente se alza el peirón, de base cuadrada, de 1,20 m. de lado y de una altura total de 6,90 metros, que supongo estaría rematado con una pequeña cruz de forja. Una pequeña imagen del Santo (por cierto, manco de la mano derecha y sin sujetar su pedestal) ocupa el hueco de la hornacina. Los adornos en su cara son iguales: decoración mudéjar de rombos al igual que todo él. Estimo que puede ser de la misma época que la torre de la Iglesia (1604-1609) y me aventuro a decir que antaño pudiese tener adornos mudéjares de cerámica, dado que en sus pies, desparramados, se han encontrado fragmentos de baldosines vidriados en verde y azul.

No hay duda de que en los tiempos en que los transportes con caballerías, carros y galeras eran el único medio de comunicación y la mayoría de la gente se desplazaba a todas partes andando por sendas y caminos, en los accesos al pueblo existieron otros peirones.

Haberlos los hubo de diferentes épocas, dados los materiales empleados en su construcción y fáciles de identificar en nuestros días, en el de San Jorge y Las Almas y, si excavásemos un poco saldrían a la luz los cimientos del de Los Tres Caminos, San Juan, San Benito y alguno más.

Tomando como base el significado de peirón, la leyenda, la tradición y los restos existentes, se me plantea una duda: si los peirones conocidos no protegían todos los accesos del pueblo, ¿había antiguamente más peirones en Huesa que dieran su amparo a todo el entorno? Para contestar a este interrogante nada mejor que consultar esos grandiosos libros de historia que son nuestros mayores. Pronto aparecieron distintas informaciones como queriendo recordar, sin nombres, la existencia de unos montones de piedra y yeso en el Pleno y al final del Amadeo similares a los del Alto del Molino de Plou, que bien pudiera tratarse de antiguos peirones, y la certeza del de los Santos Mártires y de haber oído nombrar el de San Pablo.

Pero, ¿qué entradas del pueblo protegían o vigilaban estos peirones? Para contestar a ello debemos introducirnos en la máquina del tiempo y retroceder siglos atrás cuando los caminos carreteros o de herradura y las sendas transcurrían, las más de las veces, por lugares diferentes al trazado de las actuales carreteras. Así, el de San Miguel, situado al final de la Vega, protegía la entrada del camino de Blesa; el de San Pedro la de Plou (hay que recordar que este camino subía por el llamado "atajo" hasta la Loma de la Horca). El de las Almas, con restos visibles de piedra sin labrar en su base de 7Ox8O cm., en el Alto del Molino de Plou, protegía la entrada de los procedentes de Plenas, Moyuela, Moneva y de los que accedían en carro procedentes de Blesa. El de los Santos Mártires, parecido al de San Miguel, derribado durante la Guerra Civil para construir en su lugar una "garita de guardia" en donde hoy tenemos el transformador, se encargaría de proteger el acceso de Muniesa y del camino del Palomar.

El de San Jorge, situado en el vértice que forman las hiladas del Cerro y del Val y bastante separado de los caminos, vigilaría a los procedentes de Anadón y Salcedillo y a los que bajasen por el Val. Los restos muy visibles y apreciables en lo más alto del Cerro, hacen pensar en la existencia de dos peirones, pues por un lado encontramos restos de una plataforma de piedra de 4x4 metros y en su centro, tapada con piedras, el arranque de una construcción en piedra y yeso de 1,5x1,5 metros y, unos quince metros más adelante, en dirección al pueblo, volvemos a encontrar una nueva plataforma similar a la anterior y, sobre ella, otra de 2x2 metros sobre la que simétricamente aparece el arranque de una columna de 1,20x1,20 metros; creemos en la hipótesis de que los restos del primero sean de uno primitivo que se vino abajo por una u otra causa, aprovechándose sus materiales para levantar uno nuevo en las inmediaciones. Los restos de este último nos muestran con nitidez la ausencia total de ladrillos, siendo sus únicos materiales empleados argamasa de yeso y cal y piedras caravista lisas, sin labrar, caídas en el suelo de tal forma que se marca perfectamente la dirección en que cayó este peirón.

El desaparecido en Los Tres Caminos, cuyo nombre cierto no se recuerda pero sí la existencia de uno en este lugar, bien pudiera haber protegido el acceso por la Faja Roya a carros y galeras. Para los que expongan alguna duda recordaremos que no existían carreteras en otros tiempos y el camino para Rudilla y Monforte era por el Pleno, con una fuerte cuesta arriba o abajo, según tocara, (aún visible hoy en día y que usan con el ganado) que andando o en caballería se podía se podía realizar, pero lo veo dudoso con aquellos carros de antaño. Además estaba el Puente Viejo, gran fortuna para cruzar el río, pero muy estrecho por sus barandillas de mampostería, cuya anchura practicable no sería mucho más de un metro. Cruzar el río antes, entre los dos puentes, imposible con la cuesta existente para llegar a la altura de la carretera. Así pues, pensando en esto, qué mejor que los carros, procedentes de la sierra, a través de Royales o el camino Royo, se dirigieran, por camino más llano, a salir a los Tres Caminos o a Santa Quiteria por el camino de Menaya, bajar a cruzar más fácilmente el río por las Navarras y por la Calleja llegar al pueblo. De esta forma tiene lógica el de los Tres Caminos y el de San Juan, cuyos restos aún se encuentran en el Huerto de San Juan, próximos al cruce del camino de la Vega con el de Menaya.

El peirón de San Benito, en el Morinillo, en la esquina del comienzo del camino del mismo nombre, protegía el acceso de caminantes o de caballerías que "atajando' quisieran llegar a "La Villa".

De los citados sin nombre en el Pleno y en el Amadeo es fácil deducir que prestarían su protección en las entradas procedentes de Monforte, Rudilla y Segura. El primero de ellos pudo estar situado en un pequeño alterón existente donde se junta el antiguo camino con la carretera actual, a la entrada de las primeras eras del Pleno; protegía el acceso de los que sin carro y procedentes de la sierra llegasen al pueblo para cruzar por el puente viejo.

El segundo después de cruzar el paso obligado del Estrecho de las Canales, ya en el Amadeo, en las cercanías de la Tejería, para los que procedían de Segura.

Queda aún hablar del de San Pablo, nombrado en todas las ocasiones que he tratado el tema de los peirones y de cuyo emplazamiento no se ha sabido dar razón. ¿Fue quizás el de Los Tres Caminos?. Algunos aseguran que no. Siendo así, pudo ser el del Pleno o el del Amadeo. ¿O acaso existió
algún otro más?

Tomando como base lo anteriormente expuesto y, a pesar de todos los peirones mencionados, cabe la hipótesis de la existencia de uno más de ellos para completar el cerco de protección por todos los accesos a Huesa. Este pudo estar situado en la proximidades del Cementerio para proteger la entrada por el camino de Maicas. ¿Sería el de San Pablo?

Fuesen los que fuesen y existieran nueve o doce, lo que no cabe duda es que NUESTRO PUEBLO se hallaba bien protegido por esos centinelas que vigilaban sus accesos, como dando fe de la importancia que Huesa tuvo a lo largo de su historia.

No quisiera acabar sin hacer una llamada de atención sobre los peirones existentes, supervivientes del gran patrimonio histórico-arquitectónico de antaño y, para ello, nada mejor que hacerlo con unos versos:

'Adiós villa de Huesa,
adiós sus peirones:
San Jorge, el de las Almas,
San Juan, el de los Tres Caminos,
San Benito y los Santos Mártires.

San Pablo, no se sabe dónde estuvo,
San Pedro necesita de un arreglo
y, si no ponemos manos a la obra,
pronto no veremos en pie
el peirón de San Miguel'.

M. AYETE BELENGUER"


10 de abril de 2000.

Los datos para la confección de esta página
han sido tomados de la revista OSSA (nº 2), de un artículo de M. Ayete Belenguer
El resto de los datos y las fotografías
han sido aportados por Manuel Pérez Belanche

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Huesa del Común: peirón de San Miguel.